The prophet Ezekiel’s book contains strange visions, images, and messages that seem far removed from contemporary life. Yet its message remains very relevant: God will purify his people and live among them forever. Even during the darkest days, God insisted that he would restore his people. This message offered hope to the exiled people of Judah and provides inspiration to all who put their tru…
2Hijo de hombre, notifica a Jerusalén sus abominaciones,
3y di: Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea.
4Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.
5No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.
6Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
7Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y descubierta.
8Y pasé yo otra vez junto a ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te di juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová el Señor, y fuiste mía.
9Te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite;
10y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda.
11Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello.
12Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza.
13Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar.
14Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.
15Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.
16Y tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y fornicaste sobre ellos; cosa semejante nunca había sucedido, ni sucederá más.
17Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas;
18y tomaste tus vestidos de diversos colores y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste delante de ellas.
19Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la harina, el aceite y la miel, con que yo te mantuve, pusiste delante de ellas para olor agradable; y fue así, dice Jehová el Señor.
20Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones,
21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía?
22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.
23Y sucedió que después de toda tu maldad (¡ay, ay de ti! dice Jehová el Señor),
24te edificaste lugares altos, y te hiciste altar en todas las plazas.
25En toda cabeza de camino edificaste lugar alto, e hiciste abominable tu hermosura, y te ofreciste a cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.
26Y fornicaste con los hijos de Egipto, tus vecinos, gruesos de carnes; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme.
27Por tanto, he aquí que yo extendí contra ti mi mano, y disminuí tu provisión ordinaria, y te entregué a la voluntad de las hijas de los filisteos, que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu camino deshonesto.
28Fornicaste también con los asirios, por no haberte saciado; y fornicaste con ellos y tampoco te saciaste.
29Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y de los caldeos, y tampoco con esto te saciaste.
30¡Cuán inconstante es tu corazón, dice Jehová el Señor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada,
31edificando tus lugares altos en toda cabeza de camino, y haciendo tus altares en todas las plazas! Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga,
32sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.
33A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones.
34Y ha sucedido contigo, en tus fornicaciones, lo contrario de las demás mujeres: porque ninguno te ha solicitado para fornicar, y tú das la paga, en lugar de recibirla; por esto has sido diferente.
35Por tanto, ramera, oye palabra de Jehová.
36Así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto han sido descubiertas tus desnudeces en tus fornicaciones, y tu confusión ha sido manifestada a tus enamorados, y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos, los cuales les diste;
37por tanto, he aquí que yo reuniré a todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y a todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y los reuniré alrededor de ti y les descubriré tu desnudez, y ellos verán toda tu desnudez.
38Y yo te juzgaré por las leyes de las adúlteras, y de las que derraman sangre; y traeré sobre ti sangre de ira y de celos.
39Y te entregaré en manos de ellos; y destruirán tus lugares altos, y derribarán tus altares, y te despojarán de tus ropas, se llevarán tus hermosas alhajas, y te dejarán desnuda y descubierta.
40Y harán subir contra ti muchedumbre de gente, y te apedrearán, y te atravesarán con sus espadas.
41Quemarán tus casas a fuego, y harán en ti juicios en presencia de muchas mujeres; y así haré que dejes de ser ramera, y que ceses de prodigar tus dones.
42Y saciaré mi ira sobre ti, y se apartará de ti mi celo, y descansaré y no me enojaré más.
43Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré tu camino sobre tu cabeza, dice Jehová el Señor; pues ni aun has pensado sobre toda tu lujuria.
44He aquí, todo el que usa de refranes te aplicará a ti el refrán que dice: Cual la madre, tal la hija.
45Hija eres tú de tu madre, que desechó a su marido y a sus hijos; y hermana eres tú de tus hermanas, que desecharon a sus maridos y a sus hijos; vuestra madre fue hetea, y vuestro padre amorreo.
46Y tu hermana mayor es Samaria, ella y sus hijas, que habitan al norte de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, la cual habita al sur de ti.
47Ni aun anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos.
48Vivo yo, dice Jehová el Señor, que Sodoma tu hermana y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas.
49He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.
50Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité.
51Y Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado a tus hermanas con todas las abominaciones que tú hiciste.
52Tú también, que juzgaste a tus hermanas, lleva tu vergüenza en los pecados que tú hiciste, más abominables que los de ellas; más justas son que tú; avergüénzate, pues, tú también, y lleva tu confusión, por cuanto has justificado a tus hermanas.
53Yo, pues, haré volver a sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y haré volver los cautivos de tus cautiverios entre ellas,
54para que lleves tu confusión, y te avergüences de todo lo que has hecho, siendo tú motivo de consuelo para ellas.
55Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán a su primer estado; tú también y tus hijas volveréis a vuestro primer estado.
56No era tu hermana Sodoma digna de mención en tu boca en el tiempo de tus soberbias,
57antes que tu maldad fuese descubierta. Así también ahora llevas tú la afrenta de las hijas de Siria y de todas las hijas de los filisteos, las cuales por todos lados te desprecian.
58Sufre tú el castigo de tu lujuria y de tus abominaciones, dice Jehová.
59Pero más ha dicho Jehová el Señor: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto?
60Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.
61Y te acordarás de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibas a tus hermanas, las mayores que tú y las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, mas no por tu pacto,
62sino por mi pacto que yo confirmaré contigo; y sabrás que yo soy Jehová;
63para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice Jehová el Señor.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 16:1-63 Jerusalem is exposed as a wanton prostitute. Even in the relatively mild form of the Engl…
16:1-63 Jerusalem is exposed as a wanton prostitute. Even in the relatively mild form of the English translation, ch 16 is hard to read, and it was at least as shocking in the ancient context. Ezekiel was graphically communicating the full ugliness and offensiveness of Judah’s sin. He refused to be polite when discussing his people’s depravity. In fact, his refusal to tone down the offensiveness of Jerusalem’s sin is precisely the point of the passage. The offensive nature of the portrayal was critical to its effectiveness because Ezekiel’s hearers could understand that God’s awful judgment upon them was justified only if they first understood the magnitude of their sin in his sight. A less graphic presentation would not have adequately communicated this message.
16:1-3 Ezekiel begins with Jerusalem’s unpromising origins; it came from Canaanite roots and was the offspring of an Amorite and . . . a Hittite. The city of Jerusalem predated the conquest under Joshua and was never captured during that campaign. Instead, it retained its native Canaanite population even after David conquered it.
II
Versículo 4
II. 16:4-5 Jerusalem’s parents were heartless and did not perform the usual obstetrical practices. Or…
16:4-5 Jerusalem’s parents were heartless and did not perform the usual obstetrical practices. Ordinarily, someone cut the umbilical cord, washed the infant, smeared salt and oil over her body, and swaddled her tightly in cloth. Instead, as was common with baby girls in the ancient world, Jerusalem was abandoned: dumped in a field and left to die.
III
Versículo 6
III. 16:6-7 While Jerusalem was in a helpless and hopeless condition, the Lord intervened with his lif…
16:6-7 While Jerusalem was in a helpless and hopeless condition, the Lord intervened with his life-giving word. Without that, she would certainly have died. The Lord had no obligation to rescue this abandoned child, for she would simply have been one among many facing such a fate. Yet out of his grace and mercy, the Lord enabled her not merely to survive but to thrive. Instead of dying in the field, she grew up like a plant into maturity and beauty. The city of Jerusalem prospered before becoming an Israelite city, and it was the Lord’s doing.
IV
Versículo 8
IV. 16:8 At this time, the Lord wrapped his cloak around her, an act that represented a commitment to…
16:8 At this time, the Lord wrapped his cloak around her, an act that represented a commitment to marriage (cp. Ruth 3:9). The Lord made a covenant with Jerusalem, and in the terms of the metaphor, he married her. When the Lord entered into a covenant with David and his descendants, he also chose Jerusalem as the place for his name to be honored (see 1 Kgs 9:3-4; Ps 132).
V
Versículo 9
V. 16:9-10 The Lord did for Jerusalem what her parents had never done: he washed, anointed, and clot…
16:9-10 The Lord did for Jerusalem what her parents had never done: he washed, anointed, and clothed her, thus reversing the circumstances of her birth. • The Lord provided Jerusalem with adornments fit for a queen, including materials elsewhere associated with the Tabernacle (see Exod 25:3-5; 26:1-14). This reminded the people of Jerusalem that she was chosen as the home of God’s sanctuary and the king’s palace.
VI
Versículo 11
VI. 16:11-14 She was adorned with jewelry and fed with the very finest foods. She was known throughou…
16:11-14 She was adorned with jewelry and fed with the very finest foods. She was known throughout the world for her beauty and splendor—both gifts from the Lord.
VII
Versículo 15
VII. 16:15-19 Instead of appreciating the good things God had given her, Jerusalem prostituted her fam…
16:15-19 Instead of appreciating the good things God had given her, Jerusalem prostituted her fame and beauty to false gods and offered to idols the clothes, jewels, food, and oil that the Lord had given her.
VIII
Versículo 20
VIII. 16:20-22 Jerusalem even gave her sons and daughters as sacrifices to false gods. Child sacrifice …
16:20-22 Jerusalem even gave her sons and daughters as sacrifices to false gods. Child sacrifice was practiced among the nations around Israel as a sign of total commitment to a deity, especially in the worship of the gods Molech and Chemosh (see Deut 12:31; 2 Kgs 3:27). Israel sometimes participated in this detestable sin.
IX
Versículo 23
IX. 16:23-25 Prophets commonly described idolatry in terms of adultery (see Hos 2), but Ezekiel goes …
16:23-25 Prophets commonly described idolatry in terms of adultery (see Hos 2), but Ezekiel goes into much more detail than any other prophet. He depicts Jerusalem as not just foolish or misguided, but rotten to the core. Her adultery had taken place on every street corner, and she had an inexhaustible appetite for increasingly depraved entertainments.
X
Versículo 26
X. 16:26-29 Jerusalem actively promoted promiscuity in pursuing Egypt, the Assyrians, and Babylonia …
16:26-29 Jerusalem actively promoted promiscuity in pursuing Egypt, the Assyrians, and Babylonia in alliances that were financially costly and that rarely delivered the expected benefits. These alliances would have been just as reprehensible if they had delivered tangible political benefits, because they demonstrated lack of trust in the Lord. Inevitably, they also led Israel into worship of the allied nations’ gods.
XI
Versículo 35
XI. 16:35-38 Since Jerusalem behaved like an adulteress, it was fitting that she should face an adult…
16:35-38 Since Jerusalem behaved like an adulteress, it was fitting that she should face an adulteress’s death sentence. God would strip her naked in a symbolic act of divorce, thus reversing the clothing metaphor of marriage (see 16:8; Hos 2:2-3). Then the people would stone her (Lev 20:10; Deut 22:22). Since this would cover her naked body with blood, she would leave the world just as she came into it. This metaphor was fulfilled when the Babylonians destroyed the city in 586 BC.
XII
Versículo 39
XII. 16:39-43 Ironically, Jerusalem’s lovers would turn against her and destroy her. The Lord’s fury w…
16:39-43 Ironically, Jerusalem’s lovers would turn against her and destroy her. The Lord’s fury would not be requited until the city had paid for all its former sins.
XIII
Versículo 44
XIII. 16:44-45 Jerusalem’s “parents” were a Hittite and an Amorite. Hittites and Amorites were previous…
16:44-45 Jerusalem’s “parents” were a Hittite and an Amorite. Hittites and Amorites were previous occupants of Canaan who were cut off from the land because of their sins (cp. Gen 15:16). The pagan city of Jerusalem was captured and incorporated into Israel in David’s time (2 Sam 5:6-10). Jerusalem’s subsequent behavior was in keeping with her heredity.
XIV
Versículo 46
XIV. 16:46-50 Samaria, Jerusalem’s older (or larger) sister, had practiced deviant worship ever since …
16:46-50 Samaria, Jerusalem’s older (or larger) sister, had practiced deviant worship ever since Jeroboam introduced golden calves into his national shrines at Dan and Bethel (1 Kgs 12:28-33). • Sodom, Jerusalem’s younger (or smaller) sister, was a byword for sexual sin (Gen 19:4-9) and for pride, gluttony, laziness, and neglect of the poor and needy.
XV
Versículo 51
XV. 16:51-52 In comparison to Jerusalem, Samaria and Sodom seemed virtuous. If God had justly destroy…
16:51-52 In comparison to Jerusalem, Samaria and Sodom seemed virtuous. If God had justly destroyed both of Jerusalem’s sisters for their sins, how would Jerusalem escape God’s coming wrath?
16
Versículo 53
16. 16:53-54 The power of God’s grace, even more than his judgment, would make Jerusalem feel ashamed…
16:53-54 The power of God’s grace, even more than his judgment, would make Jerusalem feel ashamed of her association with such “parents” and “sisters” (16:44-52).
17
Versículo 59
17. 16:59-63 Jerusalem’s sins were serious and had to be judged, but judgment was not God’s last word…
16:59-63 Jerusalem’s sins were serious and had to be judged, but judgment was not God’s last word on Jerusalem. She had been comprehensively breaking God’s covenant and deserved the consequence of death, but God would remember the covenant he had made with her in the beginning. God’s purposes for his people cannot be derailed even by their sin, for his covenant commitment is everlasting (Ps 136). God’s forgiveness of her sins would finally bring Jerusalem to repentance.
Antiguo Testamento
Ezekiel — Capítulo 16
The prophet Ezekiel’s book contains strange visions, images, and messages that seem far removed from contemporary life. Yet its message remains very relevant: God will purify his people and live among them forever. Even during the darkest days, God insisted that he would restore his people. This message offered hope to the exiled people of Judah and provides inspiration to all who put their tru…
Texto — Reina-Valera 1960
1Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo de hombre, notifica a Jerusalén sus abominaciones,
3y di: Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea.
4Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.
5No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.
6Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
7Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y descubierta.
8Y pasé yo otra vez junto a ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te di juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová el Señor, y fuiste mía.
9Te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite;
10y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda.
11Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello.
12Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza.
13Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, prosperaste hasta llegar a reinar.
14Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.
15Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron; suya eras.
16Y tomaste de tus vestidos, y te hiciste diversos lugares altos, y fornicaste sobre ellos; cosa semejante nunca había sucedido, ni sucederá más.
17Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas;
18y tomaste tus vestidos de diversos colores y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste delante de ellas.
19Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la harina, el aceite y la miel, con que yo te mantuve, pusiste delante de ellas para olor agradable; y fue así, dice Jehová el Señor.
20Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones,
21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía?
22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.
23Y sucedió que después de toda tu maldad (¡ay, ay de ti! dice Jehová el Señor),
24te edificaste lugares altos, y te hiciste altar en todas las plazas.
25En toda cabeza de camino edificaste lugar alto, e hiciste abominable tu hermosura, y te ofreciste a cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.
26Y fornicaste con los hijos de Egipto, tus vecinos, gruesos de carnes; y aumentaste tus fornicaciones para enojarme.
27Por tanto, he aquí que yo extendí contra ti mi mano, y disminuí tu provisión ordinaria, y te entregué a la voluntad de las hijas de los filisteos, que te aborrecen, las cuales se avergüenzan de tu camino deshonesto.
28Fornicaste también con los asirios, por no haberte saciado; y fornicaste con ellos y tampoco te saciaste.
29Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y de los caldeos, y tampoco con esto te saciaste.
30¡Cuán inconstante es tu corazón, dice Jehová el Señor, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una ramera desvergonzada,
31edificando tus lugares altos en toda cabeza de camino, y haciendo tus altares en todas las plazas! Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga,
32sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos.
33A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones.
34Y ha sucedido contigo, en tus fornicaciones, lo contrario de las demás mujeres: porque ninguno te ha solicitado para fornicar, y tú das la paga, en lugar de recibirla; por esto has sido diferente.
35Por tanto, ramera, oye palabra de Jehová.
36Así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto han sido descubiertas tus desnudeces en tus fornicaciones, y tu confusión ha sido manifestada a tus enamorados, y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos, los cuales les diste;
37por tanto, he aquí que yo reuniré a todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y a todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y los reuniré alrededor de ti y les descubriré tu desnudez, y ellos verán toda tu desnudez.
38Y yo te juzgaré por las leyes de las adúlteras, y de las que derraman sangre; y traeré sobre ti sangre de ira y de celos.
39Y te entregaré en manos de ellos; y destruirán tus lugares altos, y derribarán tus altares, y te despojarán de tus ropas, se llevarán tus hermosas alhajas, y te dejarán desnuda y descubierta.
40Y harán subir contra ti muchedumbre de gente, y te apedrearán, y te atravesarán con sus espadas.
41Quemarán tus casas a fuego, y harán en ti juicios en presencia de muchas mujeres; y así haré que dejes de ser ramera, y que ceses de prodigar tus dones.
42Y saciaré mi ira sobre ti, y se apartará de ti mi celo, y descansaré y no me enojaré más.
43Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré tu camino sobre tu cabeza, dice Jehová el Señor; pues ni aun has pensado sobre toda tu lujuria.
44He aquí, todo el que usa de refranes te aplicará a ti el refrán que dice: Cual la madre, tal la hija.
45Hija eres tú de tu madre, que desechó a su marido y a sus hijos; y hermana eres tú de tus hermanas, que desecharon a sus maridos y a sus hijos; vuestra madre fue hetea, y vuestro padre amorreo.
46Y tu hermana mayor es Samaria, ella y sus hijas, que habitan al norte de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, la cual habita al sur de ti.
47Ni aun anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos.
48Vivo yo, dice Jehová el Señor, que Sodoma tu hermana y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas.
49He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.
50Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité.
51Y Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado a tus hermanas con todas las abominaciones que tú hiciste.
52Tú también, que juzgaste a tus hermanas, lleva tu vergüenza en los pecados que tú hiciste, más abominables que los de ellas; más justas son que tú; avergüénzate, pues, tú también, y lleva tu confusión, por cuanto has justificado a tus hermanas.
53Yo, pues, haré volver a sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y haré volver los cautivos de tus cautiverios entre ellas,
54para que lleves tu confusión, y te avergüences de todo lo que has hecho, siendo tú motivo de consuelo para ellas.
55Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán a su primer estado; tú también y tus hijas volveréis a vuestro primer estado.
56No era tu hermana Sodoma digna de mención en tu boca en el tiempo de tus soberbias,
57antes que tu maldad fuese descubierta. Así también ahora llevas tú la afrenta de las hijas de Siria y de todas las hijas de los filisteos, las cuales por todos lados te desprecian.
58Sufre tú el castigo de tu lujuria y de tus abominaciones, dice Jehová.
59Pero más ha dicho Jehová el Señor: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto?
60Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.
61Y te acordarás de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibas a tus hermanas, las mayores que tú y las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, mas no por tu pacto,
62sino por mi pacto que yo confirmaré contigo; y sabrás que yo soy Jehová;
63para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice Jehová el Señor.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 16:1-63 Jerusalem is exposed as a wanton prostitute. Even in the relatively mild form of the Engl…
Versículo 4
II. 16:4-5 Jerusalem’s parents were heartless and did not perform the usual obstetrical practices. Or…
Versículo 6
III. 16:6-7 While Jerusalem was in a helpless and hopeless condition, the Lord intervened with his lif…
Versículo 8
IV. 16:8 At this time, the Lord wrapped his cloak around her, an act that represented a commitment to…
Versículo 9
V. 16:9-10 The Lord did for Jerusalem what her parents had never done: he washed, anointed, and clot…
Versículo 11
VI. 16:11-14 She was adorned with jewelry and fed with the very finest foods. She was known throughou…
Versículo 15
VII. 16:15-19 Instead of appreciating the good things God had given her, Jerusalem prostituted her fam…
Versículo 20
VIII. 16:20-22 Jerusalem even gave her sons and daughters as sacrifices to false gods. Child sacrifice …
Versículo 23
IX. 16:23-25 Prophets commonly described idolatry in terms of adultery (see Hos 2), but Ezekiel goes …
Versículo 26
X. 16:26-29 Jerusalem actively promoted promiscuity in pursuing Egypt, the Assyrians, and Babylonia …
Versículo 35
XI. 16:35-38 Since Jerusalem behaved like an adulteress, it was fitting that she should face an adult…
Versículo 39
XII. 16:39-43 Ironically, Jerusalem’s lovers would turn against her and destroy her. The Lord’s fury w…
Versículo 44
XIII. 16:44-45 Jerusalem’s “parents” were a Hittite and an Amorite. Hittites and Amorites were previous…
Versículo 46
XIV. 16:46-50 Samaria, Jerusalem’s older (or larger) sister, had practiced deviant worship ever since …
Versículo 51
XV. 16:51-52 In comparison to Jerusalem, Samaria and Sodom seemed virtuous. If God had justly destroy…
Versículo 53
16. 16:53-54 The power of God’s grace, even more than his judgment, would make Jerusalem feel ashamed…
Versículo 59
17. 16:59-63 Jerusalem’s sins were serious and had to be judged, but judgment was not God’s last word…