The book of Acts has a central role in the New Testament: It connects Jesus with the emerging Christian community, and the Gospels with the rest of the New Testament. It frames the proclamation of the Christian message in both Jewish and Gentile settings and underscores the key roles of Peter and Paul in the spread of the Good News throughout the Mediterranean. It is the story of a dynamic mess…
1Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos,
2resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.
3Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.
4Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
5Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas,
6y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes;
7y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
8Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:
9Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera este haya sido sanado,
10sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
11Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
13Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
14Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
15Entonces les ordenaron que saliesen del concilio; y conferenciaban entre sí,
16diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar.
17Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre.
18Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.
19Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
20porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
21Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
22ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
23Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?
26Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo.
27Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,
28para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
31Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
32Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
33Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
34Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,
35y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.
36Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre,
37como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 4:1-22 Persecution was a common experience of God’s people throughout the Bible. God’s servants o…
4:1-22 Persecution was a common experience of God’s people throughout the Bible. God’s servants often faced hostility and opposition (Deut 30:7; 1 Kgs 18:13; Neh 4:1-3; Jer 37–38; Matt 23:34-37; Luke 11:49-51; 1 Thes 2:14-15). Jesus himself was persecuted (Luke 4:29; John 5:16), and he told his disciples to expect the same kind of treatment (Matt 10:23; 24:9; Mark 13:9; Luke 21:12; John 16:2), but he promised that the Holy Spirit would provide strength (Acts 1:8; Luke 12:11-12; 21:15). Acts records frequent times of persecution (Acts 4:3; 5:17-41; 7:54–8:3; 9:1-2; 11:19; 12:2; 13:50; 14:19; 16:19-24), but Acts also reiterates that the Holy Spirit empowers disciples to bear witness in such circumstances (2:44; 4:8-13; 6:10; 7:55). The boldness of Peter and John before the hostile high council exemplifies facing persecution with courage and power (4:20).
4:1 Sadducees: See “The Sadducees” Profile.
II
Versículo 4
II. 4:4 the number of men who believed now totaled about 5,000: See study note on Matt 14:21.
4:4 the number of men who believed now totaled about 5,000: See study note on Matt 14:21.
III
Versículo 13
III. 4:13 ordinary men with no special training in the Scriptures: That is, they were not scholars or …
4:13 ordinary men with no special training in the Scriptures: That is, they were not scholars or ordained teachers—they were working men without higher education. The educated members of the Jewish high council were treated as authorities on the Scriptures and matters of religion, so it amazed them to see uneducated men speaking with such boldness about such matters.
IV
Versículo 16
IV. 4:16-18 They recognized the miracle but still stubbornly tried to prevent the message. Jesus had …
4:16-18 They recognized the miracle but still stubbornly tried to prevent the message. Jesus had encountered similar resistance (Matt 19:8; Mark 10:5; see also Deut 10:16; 30:6; Jer 4:4).
V
Versículo 19
V. 4:19-20 The apostles stated a principle that can guide God’s people in dealing with hostile autho…
4:19-20 The apostles stated a principle that can guide God’s people in dealing with hostile authorities (see also 5:40; cp. 1 Sam 15:22; Jer 7:23; Luke 20:20-26; Rom 13:1-7). Jesus had predicted that his disciples would encounter hostility and persecution (Luke 21:12-19).
VI
Versículo 23
VI. 4:23-31 The believers heard the report that their leaders had been threatened and commanded never…
4:23-31 The believers heard the report that their leaders had been threatened and commanded never again to speak about Jesus (4:18). The Christian movement was clearly under attack from the religious authorities, so they united in prayer. They turned to God, placing their troubles before him and asking him to make them bold in speaking the message and to divinely confirm its truth with signs and wonders. God dramatically answered their request.
VII
Versículo 25
VII. 4:25-26 This passage quotes Ps 2:1-2, which describes the response of the Gentile nations to the …
4:25-26 This passage quotes Ps 2:1-2, which describes the response of the Gentile nations to the Lord’s anointed king. In a similar manner, the Jews and Gentiles in Jerusalem had gathered together against Jesus and now against his followers.
VIII
Versículo 26
VIII. 4:26 The Hebrew term Messiah (“anointed one”) originally referred to Israel’s anointed king; it c…
4:26 The Hebrew term Messiah (“anointed one”) originally referred to Israel’s anointed king; it came to refer to the Messiah, the coming King of Israel who would establish God’s Kingdom forever (2 Sam 7:14-16; Ps 89:36-37; Isa 9:6-7; 11:1-9; 61:1; Jer 23:5-6; 33:14-16; Luke 1:32-33).
IX
Versículo 28
IX. 4:28 God’s hand had been directing events all along in order to achieve his purpose. A similar aw…
4:28 God’s hand had been directing events all along in order to achieve his purpose. A similar awareness of God’s hand guiding the affairs of his people is found in the Old Testament (cp. Ezra 7:6, 9, 28; 8:18, 31; Neh 2:8, 18; Eccl 9:1; Ezek 8:1; Rom 8:28; 1 Pet 5:6).
X
Versículo 32
X. 4:32-35 The sharing of early believers was remarkable (see also 2:44-45; cp. 6:1). Being united i…
4:32-35 The sharing of early believers was remarkable (see also 2:44-45; cp. 6:1). Being united in heart and mind, they willingly offered anything they possessed to meet the needs of other believers. This sharing was voluntary and without coercion, and it related to pressing needs in the community and was prompted by Christian love and concern for one another.
XI
Versículo 36
XI. 4:36-37 Barnabas is held up as an example of generous, unselfish giving in response to the genuin…
4:36-37 Barnabas is held up as an example of generous, unselfish giving in response to the genuine needs in the Christian community.
Nuevo Testamento
Acts — Capítulo 4
The book of Acts has a central role in the New Testament: It connects Jesus with the emerging Christian community, and the Gospels with the rest of the New Testament. It frames the proclamation of the Christian message in both Jewish and Gentile settings and underscores the key roles of Peter and Paul in the spread of the Good News throughout the Mediterranean. It is the story of a dynamic mess…
Texto — Reina-Valera 1960
1Hablando ellos al pueblo, vinieron sobre ellos los sacerdotes con el jefe de la guardia del templo, y los saduceos,
2resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de entre los muertos.
3Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque era ya tarde.
4Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil.
5Aconteció al día siguiente, que se reunieron en Jerusalén los gobernantes, los ancianos y los escribas,
6y el sumo sacerdote Anás, y Caifás y Juan y Alejandro, y todos los que eran de la familia de los sumos sacerdotes;
7y poniéndoles en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
8Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:
9Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera este haya sido sanado,
10sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
11Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
13Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús.
14Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba en pie con ellos, no podían decir nada en contra.
15Entonces les ordenaron que saliesen del concilio; y conferenciaban entre sí,
16diciendo: ¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar.
17Sin embargo, para que no se divulgue más entre el pueblo, amenacémosles para que no hablen de aquí en adelante a hombre alguno en este nombre.
18Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.
19Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
20porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
21Ellos entonces les amenazaron y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
22ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.
23Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay;
25que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas?
26Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo.
27Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel,
28para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera.
29Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra,
30mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.
31Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.
32Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común.
33Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos.
34Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido,
35y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.
36Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación), levita, natural de Chipre,
37como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 4:1-22 Persecution was a common experience of God’s people throughout the Bible. God’s servants o…
Versículo 4
II. 4:4 the number of men who believed now totaled about 5,000: See study note on Matt 14:21.
Versículo 13
III. 4:13 ordinary men with no special training in the Scriptures: That is, they were not scholars or …
Versículo 16
IV. 4:16-18 They recognized the miracle but still stubbornly tried to prevent the message. Jesus had …
Versículo 19
V. 4:19-20 The apostles stated a principle that can guide God’s people in dealing with hostile autho…
Versículo 23
VI. 4:23-31 The believers heard the report that their leaders had been threatened and commanded never…
Versículo 25
VII. 4:25-26 This passage quotes Ps 2:1-2, which describes the response of the Gentile nations to the …
Versículo 26
VIII. 4:26 The Hebrew term Messiah (“anointed one”) originally referred to Israel’s anointed king; it c…
Versículo 28
IX. 4:28 God’s hand had been directing events all along in order to achieve his purpose. A similar aw…
Versículo 32
X. 4:32-35 The sharing of early believers was remarkable (see also 2:44-45; cp. 6:1). Being united i…
Versículo 36
XI. 4:36-37 Barnabas is held up as an example of generous, unselfish giving in response to the genuin…