The book of 2 Kings is filled with leaders who did not learn from the past. By virtue of their spiritual failure, these kings brought doom upon themselves and their nation. However, there are also sparkling examples of people who put God and his word first and enjoyed the blessings God promised. Reading the accounts of the kings’ lives inspires us to avoid their mistakes and to enjoy the blessi…
1Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.
2Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
3Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?
4Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.
5Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.
6Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.
7Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.
8Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.
9Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.
10Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.
11Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.
12Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
13Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay.
14Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved.
15Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.
16Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.
17Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.
18Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.
19A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
20Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 7:1 This is what the Lord says: Despite Joram’s pessimism and hostility, Elisha brought a message…
7:1 This is what the Lord says: Despite Joram’s pessimism and hostility, Elisha brought a message of hope. Tomorrow would bring a complete change in conditions, with good products again available. • twelve quarts . . . only one piece of silver: Cp. with the prices in 6:25.
II
Versículo 2
II. 7:2 The disbelief of Joram’s officer would cause him to miss God’s blessings.
7:2 The disbelief of Joram’s officer would cause him to miss God’s blessings.
III
Versículo 3
III. 7:3 These four men were outcasts because of their condition and remained outside the city gates (…
7:3 These four men were outcasts because of their condition and remained outside the city gates (Lev 13:45-46; see Luke 17:11-13).
IV
Versículo 5
IV. 7:5-7 The Hittites had settled in the areas just north of Aram and were often in conflict with th…
7:5-7 The Hittites had settled in the areas just north of Aram and were often in conflict with the Arameans.
V
Versículo 8
V. 7:8-9 The men realized that they needed to share their good fortune with the people in Samaria.
7:8-9 The men realized that they needed to share their good fortune with the people in Samaria.
VI
Versículo 10
VI. 7:10-12 Joram suspected that the Arameans had set a trap, perhaps attempting to lure the Israelit…
7:10-12 Joram suspected that the Arameans had set a trap, perhaps attempting to lure the Israelites into an ambush. Joshua had used a similar battle tactic in taking the city of Ai (Josh 8:3-23).
VII
Versículo 13
VII. 7:13-17 The trail of abandoned articles confirmed the Arameans’ rush to escape, and the Israelite…
7:13-17 The trail of abandoned articles confirmed the Arameans’ rush to escape, and the Israelites plundered the Aramean camp. True to Elisha’s prophecy, food supplies were now readily available, and Joram’s doubting officer was knocked down and trampled to death.
VIII
Versículo 18
VIII. 7:18-20 The repetition of Elisha’s previous conversation with Joram’s officer emphasizes the exac…
7:18-20 The repetition of Elisha’s previous conversation with Joram’s officer emphasizes the exact fulfillment of the prophecy.
Antiguo Testamento
2 Kings — Capítulo 7
The book of 2 Kings is filled with leaders who did not learn from the past. By virtue of their spiritual failure, these kings brought doom upon themselves and their nation. However, there are also sparkling examples of people who put God and his word first and enjoyed the blessings God promised. Reading the accounts of the kings’ lives inspires us to avoid their mistakes and to enjoy the blessi…
Texto — Reina-Valera 1960
1Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.
2Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
3Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?
4Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.
5Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.
6Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.
7Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.
8Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.
9Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.
10Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.
11Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.
12Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
13Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay.
14Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved.
15Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.
16Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.
17Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.
18Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.
19A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
20Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 7:1 This is what the Lord says: Despite Joram’s pessimism and hostility, Elisha brought a message…
Versículo 2
II. 7:2 The disbelief of Joram’s officer would cause him to miss God’s blessings.
Versículo 3
III. 7:3 These four men were outcasts because of their condition and remained outside the city gates (…
Versículo 5
IV. 7:5-7 The Hittites had settled in the areas just north of Aram and were often in conflict with th…
Versículo 8
V. 7:8-9 The men realized that they needed to share their good fortune with the people in Samaria.
Versículo 10
VI. 7:10-12 Joram suspected that the Arameans had set a trap, perhaps attempting to lure the Israelit…
Versículo 13
VII. 7:13-17 The trail of abandoned articles confirmed the Arameans’ rush to escape, and the Israelite…
Versículo 18
VIII. 7:18-20 The repetition of Elisha’s previous conversation with Joram’s officer emphasizes the exac…