When God called Jeremiah to warn the kingdom of Judah of its impending destruction, the kingdom was relatively prosperous, free, and secure. But Judah’s fortunes dramatically changed as Nebuchadnezzar II of Babylon asserted his power in the region. Judah suffered under his heavy hand for twenty years before he destroyed the city of Jerusalem and exiled its citizens to Babylon. Throughout these …
1Oyeron Sefatías hijo de Matán, Gedalías hijo de Pasur, Jucal hijo de Selemías, y Pasur hijo de Malquías, las palabras que Jeremías hablaba a todo el pueblo, diciendo:
2Así ha dicho Jehová: El que se quedare en esta ciudad morirá a espada, o de hambre, o de pestilencia; mas el que se pasare a los caldeos vivirá, pues su vida le será por botín, y vivirá.
3Así ha dicho Jehová: De cierto será entregada esta ciudad en manos del ejército del rey de Babilonia, y la tomará.
4Y dijeron los príncipes al rey: Muera ahora este hombre; porque de esta manera hace desmayar las manos de los hombres de guerra que han quedado en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo, hablándoles tales palabras; porque este hombre no busca la paz de este pueblo, sino el mal.
5Y dijo el rey Sedequías: He aquí que él está en vuestras manos; pues el rey nada puede hacer contra vosotros.
6Entonces tomaron ellos a Jeremías y lo hicieron echar en la cisterna de Malquías hijo de Hamelec, que estaba en el patio de la cárcel; y metieron a Jeremías con sogas. Y en la cisterna no había agua, sino cieno, y se hundió Jeremías en el cieno.
7Y oyendo Ebed-melec, hombre etíope, eunuco de la casa real, que habían puesto a Jeremías en la cisterna, y estando sentado el rey a la puerta de Benjamín,
8Ebed-melec salió de la casa del rey y habló al rey, diciendo:
9Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad.
10Entonces mandó el rey al mismo etíope Ebed-melec, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar al profeta Jeremías de la cisterna, antes que muera.
11Y tomó Ebed-melec en su poder a los hombres, y entró a la casa del rey debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, y los echó a Jeremías con sogas en la cisterna.
12Y dijo el etíope Ebed-melec a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, bajo los sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.
13De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
14Después envió el rey Sedequías, e hizo traer al profeta Jeremías a su presencia, en la tercera entrada de la casa de Jehová. Y dijo el rey a Jeremías: Te haré una pregunta; no me encubras ninguna cosa.
15Y Jeremías dijo a Sedequías: Si te lo declarare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no me escucharás.
16Y juró el rey Sedequías en secreto a Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu vida.
17Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa.
18Pero si no te entregas a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos.
19Y dijo el rey Sedequías a Jeremías: Tengo temor de los judíos que se han pasado a los caldeos, no sea que me entreguen en sus manos y me escarnezcan.
20Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y te irá bien y vivirás.
21Pero si no quieres entregarte, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová:
22He aquí que todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Judá serán sacadas a los príncipes del rey de Babilonia; y ellas mismas dirán: Te han engañado, y han prevalecido contra ti tus amigos; hundieron en el cieno tus pies, se volvieron atrás.
23Sacarán, pues, todas tus mujeres y tus hijos a los caldeos, y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia serás apresado, y a esta ciudad quemará a fuego.
24Y dijo Sedequías a Jeremías: Nadie sepa estas palabras, y no morirás.
25Y si los príncipes oyeren que yo he hablado contigo, y vinieren a ti y te dijeren: Decláranos ahora qué hablaste con el rey, no nos lo encubras, y no te mataremos; asimismo qué te dijo el rey;
26les dirás: Supliqué al rey que no me hiciese volver a casa de Jonatán para que no me muriese allí.
27Y vinieron luego todos los príncipes a Jeremías, y le preguntaron; y él les respondió conforme a todo lo que el rey le había mandado. Con esto se alejaron de él, porque el asunto no se había oído.
28Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel hasta el día que fue tomada Jerusalén; y allí estaba cuando Jerusalén fue tomada.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 38:1-13 Jeremiah was free to talk to people while he was in the prison courtyard. He repeated the…
38:1-13 Jeremiah was free to talk to people while he was in the prison courtyard. He repeated the Lord’s decrees of judgment, but this stirred fierce anger among some of the government officials. Zedekiah showed his cowardice by letting these men put Jeremiah in a muddy cistern; the king also had a courageous moment when he permitted a palace servant to rescue Jeremiah and return him to the palace prison.
38:1 The Gedaliah mentioned here had a different father than the Gedaliah in 40:6. • The first Pashhur might have been the man in 20:1. The second Pashhur had a different father.
II
Versículo 4
II. 38:4 The officials apparently believed that the morale of the men resisting the Babylonian army o…
38:4 The officials apparently believed that the morale of the men resisting the Babylonian army outside the walls of the city would be harmed if Jeremiah continued to prophesy, so they put him on trial for treason.
III
Versículo 5
III. 38:5 When the officials angrily confronted King Zedekiah and made their demands, he was weak and …
38:5 When the officials angrily confronted King Zedekiah and made their demands, he was weak and cowardly.
IV
Versículo 6
IV. 38:6 In the presence of everyone in the palace courtyard, Jeremiah was thrown into an empty ciste…
38:6 In the presence of everyone in the palace courtyard, Jeremiah was thrown into an empty cistern. At the bottom was a thick layer of mud that slowly enveloped Jeremiah’s body.
V
Versículo 7
V. 38:7-8 the Ethiopian (cp. Luke 17:18; Acts 28:28): Jeremiah’s rescuer was not from Judah; he was …
38:7-8 the Ethiopian (cp. Luke 17:18; Acts 28:28): Jeremiah’s rescuer was not from Judah; he was a foreigner who dared to defy the other officials. He ran to the Benjamin Gate, where Jeremiah was first arrested (Jer 37:11-13), and rushed into the king’s presence without ceremony.
VI
Versículo 10
VI. 38:10 The rescue party included thirty . . . men, perhaps indicating that Zedekiah felt the need …
38:10 The rescue party included thirty . . . men, perhaps indicating that Zedekiah felt the need to keep his officials from attacking it.
VII
Versículo 11
VII. 38:11-12 Ebed-melech, the Ethiopian rescuer (38:7), was a caring person who wanted to protect Jer…
38:11-12 Ebed-melech, the Ethiopian rescuer (38:7), was a caring person who wanted to protect Jeremiah’s weakened body as much as possible.
VIII
Versículo 14
VIII. 38:14-16 Zedekiah so desperately wanted a miracle to save his kingdom from the attacking Babyloni…
38:14-16 Zedekiah so desperately wanted a miracle to save his kingdom from the attacking Babylonian armies that he arranged a secret meeting with Jeremiah.
38:14 The location of the third entrance of the Lord’s Temple is not known. The gates of the Temple had small rooms nearby, so the private meeting probably took place in one of them.
IX
Versículo 17
IX. 38:17-18 Jeremiah laid out the Lord’s decree. Zedekiah could save the city by surrendering or he …
38:17-18 Jeremiah laid out the Lord’s decree. Zedekiah could save the city by surrendering or he could watch as it was destroyed by the invaders.
X
Versículo 19
X. 38:19 Zedekiah still feared his fellow countrymen—this time, those who had defected—more than he …
38:19 Zedekiah still feared his fellow countrymen—this time, those who had defected—more than he feared the Lord or the Babylonians, so he rejected Jeremiah’s advice. This was Jeremiah’s last message to the king.
XI
Versículo 20
XI. 38:20-22 Jeremiah reassured Zedekiah that everything would go well if Zedekiah chose to obey the …
38:20-22 Jeremiah reassured Zedekiah that everything would go well if Zedekiah chose to obey the Lord. If he refused, even his friends would abandon him.
XII
Versículo 24
XII. 38:24-28 When Zedekiah’s fear of his officials surfaced again, he demanded that Jeremiah keep sec…
38:24-28 When Zedekiah’s fear of his officials surfaced again, he demanded that Jeremiah keep secret what he had told the king. • The officials might have suspected that Zedekiah was about to surrender to the enemy. Jeremiah obeyed the king’s order to keep quiet, and he spent the final days of the siege in the palace prison under the king’s protection.
Antiguo Testamento
Jeremiah — Capítulo 38
When God called Jeremiah to warn the kingdom of Judah of its impending destruction, the kingdom was relatively prosperous, free, and secure. But Judah’s fortunes dramatically changed as Nebuchadnezzar II of Babylon asserted his power in the region. Judah suffered under his heavy hand for twenty years before he destroyed the city of Jerusalem and exiled its citizens to Babylon. Throughout these …
Texto — Reina-Valera 1960
1Oyeron Sefatías hijo de Matán, Gedalías hijo de Pasur, Jucal hijo de Selemías, y Pasur hijo de Malquías, las palabras que Jeremías hablaba a todo el pueblo, diciendo:
2Así ha dicho Jehová: El que se quedare en esta ciudad morirá a espada, o de hambre, o de pestilencia; mas el que se pasare a los caldeos vivirá, pues su vida le será por botín, y vivirá.
3Así ha dicho Jehová: De cierto será entregada esta ciudad en manos del ejército del rey de Babilonia, y la tomará.
4Y dijeron los príncipes al rey: Muera ahora este hombre; porque de esta manera hace desmayar las manos de los hombres de guerra que han quedado en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo, hablándoles tales palabras; porque este hombre no busca la paz de este pueblo, sino el mal.
5Y dijo el rey Sedequías: He aquí que él está en vuestras manos; pues el rey nada puede hacer contra vosotros.
6Entonces tomaron ellos a Jeremías y lo hicieron echar en la cisterna de Malquías hijo de Hamelec, que estaba en el patio de la cárcel; y metieron a Jeremías con sogas. Y en la cisterna no había agua, sino cieno, y se hundió Jeremías en el cieno.
7Y oyendo Ebed-melec, hombre etíope, eunuco de la casa real, que habían puesto a Jeremías en la cisterna, y estando sentado el rey a la puerta de Benjamín,
8Ebed-melec salió de la casa del rey y habló al rey, diciendo:
9Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad.
10Entonces mandó el rey al mismo etíope Ebed-melec, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar al profeta Jeremías de la cisterna, antes que muera.
11Y tomó Ebed-melec en su poder a los hombres, y entró a la casa del rey debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, y los echó a Jeremías con sogas en la cisterna.
12Y dijo el etíope Ebed-melec a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, bajo los sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.
13De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
14Después envió el rey Sedequías, e hizo traer al profeta Jeremías a su presencia, en la tercera entrada de la casa de Jehová. Y dijo el rey a Jeremías: Te haré una pregunta; no me encubras ninguna cosa.
15Y Jeremías dijo a Sedequías: Si te lo declarare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no me escucharás.
16Y juró el rey Sedequías en secreto a Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu vida.
17Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa.
18Pero si no te entregas a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos.
19Y dijo el rey Sedequías a Jeremías: Tengo temor de los judíos que se han pasado a los caldeos, no sea que me entreguen en sus manos y me escarnezcan.
20Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y te irá bien y vivirás.
21Pero si no quieres entregarte, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová:
22He aquí que todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Judá serán sacadas a los príncipes del rey de Babilonia; y ellas mismas dirán: Te han engañado, y han prevalecido contra ti tus amigos; hundieron en el cieno tus pies, se volvieron atrás.
23Sacarán, pues, todas tus mujeres y tus hijos a los caldeos, y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia serás apresado, y a esta ciudad quemará a fuego.
24Y dijo Sedequías a Jeremías: Nadie sepa estas palabras, y no morirás.
25Y si los príncipes oyeren que yo he hablado contigo, y vinieren a ti y te dijeren: Decláranos ahora qué hablaste con el rey, no nos lo encubras, y no te mataremos; asimismo qué te dijo el rey;
26les dirás: Supliqué al rey que no me hiciese volver a casa de Jonatán para que no me muriese allí.
27Y vinieron luego todos los príncipes a Jeremías, y le preguntaron; y él les respondió conforme a todo lo que el rey le había mandado. Con esto se alejaron de él, porque el asunto no se había oído.
28Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel hasta el día que fue tomada Jerusalén; y allí estaba cuando Jerusalén fue tomada.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 38:1-13 Jeremiah was free to talk to people while he was in the prison courtyard. He repeated the…
Versículo 4
II. 38:4 The officials apparently believed that the morale of the men resisting the Babylonian army o…
Versículo 5
III. 38:5 When the officials angrily confronted King Zedekiah and made their demands, he was weak and …
Versículo 6
IV. 38:6 In the presence of everyone in the palace courtyard, Jeremiah was thrown into an empty ciste…
Versículo 7
V. 38:7-8 the Ethiopian (cp. Luke 17:18; Acts 28:28): Jeremiah’s rescuer was not from Judah; he was …
Versículo 10
VI. 38:10 The rescue party included thirty . . . men, perhaps indicating that Zedekiah felt the need …
Versículo 11
VII. 38:11-12 Ebed-melech, the Ethiopian rescuer (38:7), was a caring person who wanted to protect Jer…
Versículo 14
VIII. 38:14-16 Zedekiah so desperately wanted a miracle to save his kingdom from the attacking Babyloni…
Versículo 17
IX. 38:17-18 Jeremiah laid out the Lord’s decree. Zedekiah could save the city by surrendering or he …
Versículo 19
X. 38:19 Zedekiah still feared his fellow countrymen—this time, those who had defected—more than he …
Versículo 20
XI. 38:20-22 Jeremiah reassured Zedekiah that everything would go well if Zedekiah chose to obey the …
Versículo 24
XII. 38:24-28 When Zedekiah’s fear of his officials surfaced again, he demanded that Jeremiah keep sec…