What does it mean to be in a relationship with God, the ultimate being in the universe? How does one establish that relationship? What is that relationship like, and what does it take to stay in it? These are questions that people around the world have been asking since the beginning of time. The book of Exodus provided the ancient Israelites with answers to such questions, revealing not only w…
1Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
2Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes aún,
3he aquí la mano de Jehová estará sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravísima.
4Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.
5Y Jehová fijó plazo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.
6Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.
7Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.
8Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón;
9y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.
10Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.
11Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios.
12Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.
13Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
14Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.
15Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.
16Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.
17¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?
18He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.
19Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá.
20De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa;
21mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo.
22Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
23Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
24Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.
25Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.
26Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.
27Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.
28Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
29Y le respondió Moisés: Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.
30Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios.
31El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.
32Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos.
33Y salido Moisés de la presencia de Faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra.
34Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.
35Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 9:1-7 The fifth plague was against the livestock. As with the withholding of flies from the area …
9:1-7 The fifth plague was against the livestock. As with the withholding of flies from the area where the Hebrews lived (8:22-23), the distinction between the livestock of the Israelites and that of the Egyptians (9:4) shows that a natural explanation of this event is insufficient, even if the previous plagues contributed. The Egyptians, like many in the ancient Near East, worshiped the ram, the goat, and the bull as representing power and fertility. These animals had no power before the Lord, in whom true power resides.
II
Versículo 3
II. 9:3 Your livestock refers specifically to field animals. Other animals would have boils inflicted…
9:3 Your livestock refers specifically to field animals. Other animals would have boils inflicted upon them in the next plague. • The term all (also in 9:6) is not absolute; it does not mean that every single livestock animal was killed. There were still some left to protect from the hail of the seventh plague (9:20).
III
Versículo 5
III. 9:5-6 Prediction again played an important role. These events were being directed by the One who …
9:5-6 Prediction again played an important role. These events were being directed by the One who is sovereign over all that happens.
IV
Versículo 8
IV. 9:8-12 The sixth plague brought festering boils on humans and animals. At this point the magician…
9:8-12 The sixth plague brought festering boils on humans and animals. At this point the magicians, far from being able to duplicate the sign, were unable to spare themselves from it. Their defeat was complete.
V
Versículo 12
V. 9:12 Plagues five and six apparently dissipated on their own, since there was no plea by Pharaoh …
9:12 Plagues five and six apparently dissipated on their own, since there was no plea by Pharaoh to bring them to an end.
VI
Versículo 13
VI. 9:13-33 The seventh plague was a hailstorm (9:18). It rains in Egypt only a few days each year, a…
9:13-33 The seventh plague was a hailstorm (9:18). It rains in Egypt only a few days each year, and hail and thunderstorms are largely unknown, so this storm would have been terrifying. That may be why there is more theological reflection associated with it. The devastating effect of the plague was to destroy the flax and barley crops (9:31).
VII
Versículo 14
VII. 9:14-17 God explained the purpose of the plagues to Pharaoh: They were revelatory, designed to de…
9:14-17 God explained the purpose of the plagues to Pharaoh: They were revelatory, designed to demonstrate (especially to Pharaoh) that there is no one like me in all the earth (9:14; see also Isa 46:9; Jer 10:6-7). God had not destroyed Pharaoh and Egypt in a single blow, as he could have done. Rather he had spared them (Exod 9:16), giving them an opportunity to submit to his power. But Pharaoh refused to humble himself and stop lording it over the Lord’s people (9:17).
VIII
Versículo 16
VIII. 9:16 In Rom 9:17, Paul quotes from the Greek version of this verse as he describes the sovereignt…
9:16 In Rom 9:17, Paul quotes from the Greek version of this verse as he describes the sovereignty of God.
IX
Versículo 20
IX. 9:20-21 Some of Pharaoh’s officials were beginning to make appropriate deductions from their expe…
9:20-21 Some of Pharaoh’s officials were beginning to make appropriate deductions from their experiences thus far and to take precautions, while others imitated their master’s refusal to submit. Pride often dominates reason.
X
Versículo 26
X. 9:26 The hail was not a natural event, either in extent or in selectivity (see study note on 9:1-7).
9:26 The hail was not a natural event, either in extent or in selectivity (see study note on 9:1-7).
XI
Versículo 27
XI. 9:27 Pharaoh was driven to a logical conclusion. In the face of such clear evidence to the contra…
9:27 Pharaoh was driven to a logical conclusion. In the face of such clear evidence to the contrary, pride was not merely a failure, it was a sin.
XII
Versículo 29
XII. 9:29 There is no one like the Lord in all the earth (9:14), and all the earth belongs to the Lord…
9:29 There is no one like the Lord in all the earth (9:14), and all the earth belongs to the Lord. This was the inescapable message of the plagues, though the Egyptians had difficulty accepting it.
Antiguo Testamento
Exodus — Capítulo 9
What does it mean to be in a relationship with God, the ultimate being in the universe? How does one establish that relationship? What is that relationship like, and what does it take to stay in it? These are questions that people around the world have been asking since the beginning of time. The book of Exodus provided the ancient Israelites with answers to such questions, revealing not only w…
Texto — Reina-Valera 1960
1Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
2Porque si no lo quieres dejar ir, y lo detienes aún,
3he aquí la mano de Jehová estará sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas, con plaga gravísima.
4Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los de Egipto, de modo que nada muera de todo lo de los hijos de Israel.
5Y Jehová fijó plazo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra.
6Al día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.
7Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir al pueblo.
8Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y la esparcirá Moisés hacia el cielo delante de Faraón;
9y vendrá a ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, y producirá sarpullido con úlceras en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.
10Y tomaron ceniza del horno, y se pusieron delante de Faraón, y la esparció Moisés hacia el cielo; y hubo sarpullido que produjo úlceras tanto en los hombres como en las bestias.
11Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa del sarpullido, porque hubo sarpullido en los hechiceros y en todos los egipcios.
12Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y no los oyó, como Jehová lo había dicho a Moisés.
13Entonces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y dile: Jehová, el Dios de los hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva.
14Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra.
15Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra.
16Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.
17¿Todavía te ensoberbeces contra mi pueblo, para no dejarlos ir?
18He aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy pesado, cual nunca hubo en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora.
19Envía, pues, a recoger tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se halle en el campo, y no sea recogido a casa, el granizo caerá sobre él, y morirá.
20De los siervos de Faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová hizo huir sus criados y su ganado a casa;
21mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus criados y sus ganados en el campo.
22Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, y sobre las bestias, y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto.
23Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.
24Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande, cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada.
25Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias; asimismo destrozó el granizo toda la hierba del campo, y desgajó todos los árboles del país.
26Solamente en la tierra de Gosén, donde estaban los hijos de Israel, no hubo granizo.
27Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.
28Orad a Jehová para que cesen los truenos de Dios y el granizo, y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
29Y le respondió Moisés: Tan pronto salga yo de la ciudad, extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.
30Pero yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia de Jehová Dios.
31El lino, pues, y la cebada fueron destrozados, porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.
32Mas el trigo y el centeno no fueron destrozados, porque eran tardíos.
33Y salido Moisés de la presencia de Faraón, fuera de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra.
34Y viendo Faraón que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, se obstinó en pecar, y endurecieron su corazón él y sus siervos.
35Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir a los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 9:1-7 The fifth plague was against the livestock. As with the withholding of flies from the area …
Versículo 3
II. 9:3 Your livestock refers specifically to field animals. Other animals would have boils inflicted…
Versículo 5
III. 9:5-6 Prediction again played an important role. These events were being directed by the One who …
Versículo 8
IV. 9:8-12 The sixth plague brought festering boils on humans and animals. At this point the magician…
Versículo 12
V. 9:12 Plagues five and six apparently dissipated on their own, since there was no plea by Pharaoh …
Versículo 13
VI. 9:13-33 The seventh plague was a hailstorm (9:18). It rains in Egypt only a few days each year, a…
Versículo 14
VII. 9:14-17 God explained the purpose of the plagues to Pharaoh: They were revelatory, designed to de…
Versículo 16
VIII. 9:16 In Rom 9:17, Paul quotes from the Greek version of this verse as he describes the sovereignt…
Versículo 20
IX. 9:20-21 Some of Pharaoh’s officials were beginning to make appropriate deductions from their expe…
Versículo 26
X. 9:26 The hail was not a natural event, either in extent or in selectivity (see study note on 9:1-7).
Versículo 27
XI. 9:27 Pharaoh was driven to a logical conclusion. In the face of such clear evidence to the contra…
Versículo 29
XII. 9:29 There is no one like the Lord in all the earth (9:14), and all the earth belongs to the Lord…