The book of 2 Kings is filled with leaders who did not learn from the past. By virtue of their spiritual failure, these kings brought doom upon themselves and their nation. However, there are also sparkling examples of people who put God and his word first and enjoyed the blessings God promised. Reading the accounts of the kings’ lives inspires us to avoid their mistakes and to enjoy the blessi…
1Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.
2Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.
3Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.
4Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.
5Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.
6Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.
7Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.
8Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.
9Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que este que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.
10Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.
11Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió.
12Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él.
13Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.
14Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.
15Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta.
16Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.
17Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.
18Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que estaba con los segadores;
19y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre.
20Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió.
21Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta, se salió.
22Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese.
23Él dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz.
24Después hizo enalbardar el asna, y dijo al criado: Guía y anda; y no me hagas detener en el camino, sino cuando yo te lo dijere.
25Partió, pues, y vino al varón de Dios, al monte Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita.
26Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.
27Luego que llegó a donde estaba el varón de Dios en el monte, se asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; pero el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.
28Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo que no te burlases de mí?
29Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi báculo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño.
30Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
31Él entonces se levantó y la siguió. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta.
32Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama.
33Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová.
34Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.
35Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos.
36Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.
37Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió.
38Eliseo volvió a Gilgal cuando había una grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo a su criado: Pon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas.
39Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era.
40Después sirvió para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer.
41Él entonces dijo: Traed harina. Y la esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla.
42Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma.
43Y respondió su sirviente: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará.
44Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 4:1 The widow’s husband had been a member of the group of prophets . . . who served Elisha (2:3-1…
4:1 The widow’s husband had been a member of the group of prophets . . . who served Elisha (2:3-18). • take my two sons as slaves: The law of Moses allowed a creditor to place a debtor and his children into slavery to work off a debt (Exod 21:2-4; Lev 25:10).
II
Versículo 4
II. 4:4 shut the door: Elisha was meeting a private need; the miracle was not for public show. • Oliv…
4:4 shut the door: Elisha was meeting a private need; the miracle was not for public show. • Olive oil, an important staple, had commercial value (see 1 Kgs 5:11; 2 Chr 11:11; Hos 12:1).
III
Versículo 5
III. 4:5-6 Elisha was absent during the miracle so the woman and her son would recognize that the prov…
4:5-6 Elisha was absent during the miracle so the woman and her son would recognize that the provision was by the Lord’s power.
IV
Versículo 8
IV. 4:8-37 Elisha’s dealings with the woman from Shunem are presented in two parallel sections (4:8-2…
4:8-37 Elisha’s dealings with the woman from Shunem are presented in two parallel sections (4:8-20, 21-37). Shunem was a border town in the tribal allotment to Issachar (Josh 19:18).
V
Versículo 9
V. 4:9-10 Because the Shunemite woman recognized that Elisha was a true prophet—a holy man of God—sh…
4:9-10 Because the Shunemite woman recognized that Elisha was a true prophet—a holy man of God—she wished to provide hospitality for him during his frequent travels (see Isa 58:7; Heb 13:2; 3 Jn 1:5). • A small room . . . on the roof, reached by an outside stairway, assured privacy for both Elisha and his hosts.
VI
Versículo 11
VI. 4:11-14 Elisha wanted to return some favor to his host. • his servant Gehazi: Gehazi served as an…
4:11-14 Elisha wanted to return some favor to his host. • his servant Gehazi: Gehazi served as an apprentice, as Elisha had served with Elijah (1 Kgs 19:21). It would not be unusual for a prophet to consult with his attendant.
VII
Versículo 15
VII. 4:15-16 Cp. similar promises and responses at Gen 18:9-15; Luke 1:6-20.
4:15-16 Cp. similar promises and responses at Gen 18:9-15; Luke 1:6-20.
VIII
Versículo 18
VIII. 4:18-20 “My head hurts!” The boy probably suffered a brain aneurysm. The woman’s faith and charac…
4:18-20 “My head hurts!” The boy probably suffered a brain aneurysm. The woman’s faith and character were put to the test with the sudden death of her son on her lap.
IX
Versículo 21
IX. 4:21 laid him on the bed of the man of God: The woman’s action kept her son’s death a secret from…
4:21 laid him on the bed of the man of God: The woman’s action kept her son’s death a secret from others and demonstrated her confidence in Elisha’s ability to do a miracle.
X
Versículo 24
X. 4:24-26 Mount Carmel lay about twenty miles northwest of Shunem. The length of the trip and the w…
4:24-26 Mount Carmel lay about twenty miles northwest of Shunem. The length of the trip and the woman’s obvious haste aroused Elisha’s suspicion that some tragedy concerning the child had occurred. • “everything is fine”: The woman brushed off Gehazi’s inquiries; she was resolved to deal with no one but Elisha.
XI
Versículo 27
XI. 4:27 caught hold of his feet: With this sign of deep respect and supplication, the woman poured o…
4:27 caught hold of his feet: With this sign of deep respect and supplication, the woman poured out her heart to Elisha (see Matt 28:9; Luke 8:41, 47; 17:16; Rev 1:17).
XII
Versículo 28
XII. 4:28 The loss of her son undid all the joy she felt at his promised birth and seemed to make that…
4:28 The loss of her son undid all the joy she felt at his promised birth and seemed to make that birth a cruel deception.
XIII
Versículo 29
XIII. 4:29 Elisha instructed Gehazi not to talk to anyone along the way, indicating the seriousness and…
4:29 Elisha instructed Gehazi not to talk to anyone along the way, indicating the seriousness and urgency of the mission. Jesus gave similar instructions when he sent out the seventy-two disciples (Luke 10:4). • Laying Elisha’s staff on the child’s face signified the prophet’s intention to identify with the boy and claim God’s power.
XIV
Versículo 31
XIV. 4:31 no sign of life: Elisha’s staff held no magical power; only God is the author of life (Acts …
4:31 no sign of life: Elisha’s staff held no magical power; only God is the author of life (Acts 17:25-28).
XV
Versículo 33
XV. 4:33 shut the door: Elisha followed the same procedure he had advised the widow to take earlier (…
4:33 shut the door: Elisha followed the same procedure he had advised the widow to take earlier (4:4). If God were to perform the miracle, it would not be for public display. Only the mother knew of the boy’s death and only she needed to know of Elisha’s efforts to petition God for the boy’s life.
16
Versículo 34
16. 4:34-35 lay down on the child’s body: Elisha’s actions and faith in the Lord were similar to Elij…
4:34-35 lay down on the child’s body: Elisha’s actions and faith in the Lord were similar to Elijah’s (1 Kgs 17:17-24).
17
Versículo 36
17. 4:36-37 Again, Gehazi summoned the woman (4:12, 15), and again, she fell at Elisha’s feet (4:27),…
4:36-37 Again, Gehazi summoned the woman (4:12, 15), and again, she fell at Elisha’s feet (4:27), this time overwhelmed with gratitude rather than anguish.
18
Versículo 38
18. 4:38 Like Bethel (2:3) and Jericho (2:5, 15), Gilgal was the center for a group of prophets (2:1)…
4:38 Like Bethel (2:3) and Jericho (2:5, 15), Gilgal was the center for a group of prophets (2:1). Elisha was the leader of these groups, and thus sat at the head of the table for meals.
19
Versículo 39
19. 4:39-41 The men immediately recognized that the young man’s wild gourds were poisonous; they did …
4:39-41 The men immediately recognized that the young man’s wild gourds were poisonous; they did not want to be poisoned or to waste the stew during a famine, so they turned to Elisha for help. The flour was a tangible symbol of God’s miraculous provision of food.
20
Versículo 42
20. 4:42-44 grain . . . loaves of barley . . . first grain: This offering was similar to the first of…
4:42-44 grain . . . loaves of barley . . . first grain: This offering was similar to the first of the crops that were normally presented to God (Lev 23:20) and to the priests (Deut 18:4-5) as their portion. Because of the famine, Elisha shared the offering with all the people. • Elisha’s feeding a hundred people with a sack of fresh grain and twenty loaves of barley bread anticipated the miraculous ministry of Jesus (Matt 14:15-21; 15:32-38). Nothing is impossible for God (Matt 19:26; Luke 1:37; 18:27).
Antiguo Testamento
2 Kings — Capítulo 4
The book of 2 Kings is filled with leaders who did not learn from the past. By virtue of their spiritual failure, these kings brought doom upon themselves and their nation. However, there are also sparkling examples of people who put God and his word first and enjoyed the blessings God promised. Reading the accounts of the kings’ lives inspires us to avoid their mistakes and to enjoy the blessi…
Texto — Reina-Valera 1960
1Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.
2Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.
3Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.
4Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.
5Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.
6Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.
7Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.
8Aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer importante, que le invitaba insistentemente a que comiese; y cuando él pasaba por allí, venía a la casa de ella a comer.
9Y ella dijo a su marido: He aquí ahora, yo entiendo que este que siempre pasa por nuestra casa, es varón santo de Dios.
10Yo te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a nosotros, se quede en él.
11Y aconteció que un día vino él por allí, y se quedó en aquel aposento, y allí durmió.
12Entonces dijo a Giezi su criado: Llama a esta sunamita. Y cuando la llamó, vino ella delante de él.
13Dijo él entonces a Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero; ¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.
14Y él dijo: ¿Qué, pues, haremos por ella? Y Giezi respondió: He aquí que ella no tiene hijo, y su marido es viejo.
15Dijo entonces: Llámala. Y él la llamó, y ella se paró a la puerta.
16Y él le dijo: El año que viene, por este tiempo, abrazarás un hijo. Y ella dijo: No, señor mío, varón de Dios, no hagas burla de tu sierva.
17Mas la mujer concibió, y dio a luz un hijo el año siguiente, en el tiempo que Eliseo le había dicho.
18Y el niño creció. Pero aconteció un día, que vino a su padre, que estaba con los segadores;
19y dijo a su padre: ¡Ay, mi cabeza, mi cabeza! Y el padre dijo a un criado: Llévalo a su madre.
20Y habiéndole él tomado y traído a su madre, estuvo sentado en sus rodillas hasta el mediodía, y murió.
21Ella entonces subió, y lo puso sobre la cama del varón de Dios, y cerrando la puerta, se salió.
22Llamando luego a su marido, le dijo: Te ruego que envíes conmigo a alguno de los criados y una de las asnas, para que yo vaya corriendo al varón de Dios, y regrese.
23Él dijo: ¿Para qué vas a verle hoy? No es nueva luna, ni día de reposo. Y ella respondió: Paz.
24Después hizo enalbardar el asna, y dijo al criado: Guía y anda; y no me hagas detener en el camino, sino cuando yo te lo dijere.
25Partió, pues, y vino al varón de Dios, al monte Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita.
26Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla, y le digas: ¿Te va bien a ti? ¿Le va bien a tu marido, y a tu hijo? Y ella dijo: Bien.
27Luego que llegó a donde estaba el varón de Dios en el monte, se asió de sus pies. Y se acercó Giezi para quitarla; pero el varón de Dios le dijo: Déjala, porque su alma está en amargura, y Jehová me ha encubierto el motivo, y no me lo ha revelado.
28Y ella dijo: ¿Pedí yo hijo a mi señor? ¿No dije yo que no te burlases de mí?
29Entonces dijo él a Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi báculo en tu mano, y ve; si alguno te encontrare, no lo saludes, y si alguno te saludare, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niño.
30Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
31Él entonces se levantó y la siguió. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el báculo sobre el rostro del niño; pero no tenía voz ni sentido, y así se había vuelto para encontrar a Eliseo, y se lo declaró, diciendo: El niño no despierta.
32Y venido Eliseo a la casa, he aquí que el niño estaba muerto tendido sobre su cama.
33Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a Jehová.
34Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.
35Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos.
36Entonces llamó él a Giezi, y le dijo: Llama a esta sunamita. Y él la llamó. Y entrando ella, él le dijo: Toma tu hijo.
37Y así que ella entró, se echó a sus pies, y se inclinó a tierra; y después tomó a su hijo, y salió.
38Eliseo volvió a Gilgal cuando había una grande hambre en la tierra. Y los hijos de los profetas estaban con él, por lo que dijo a su criado: Pon una olla grande, y haz potaje para los hijos de los profetas.
39Y salió uno al campo a recoger hierbas, y halló una como parra montés, y de ella llenó su falda de calabazas silvestres; y volvió, y las cortó en la olla del potaje, pues no sabía lo que era.
40Después sirvió para que comieran los hombres; pero sucedió que comiendo ellos de aquel guisado, gritaron diciendo: ¡Varón de Dios, hay muerte en esa olla! Y no lo pudieron comer.
41Él entonces dijo: Traed harina. Y la esparció en la olla, y dijo: Da de comer a la gente. Y no hubo más mal en la olla.
42Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma.
43Y respondió su sirviente: ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará.
44Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 4:1 The widow’s husband had been a member of the group of prophets . . . who served Elisha (2:3-1…
Versículo 4
II. 4:4 shut the door: Elisha was meeting a private need; the miracle was not for public show. • Oliv…
Versículo 5
III. 4:5-6 Elisha was absent during the miracle so the woman and her son would recognize that the prov…
Versículo 8
IV. 4:8-37 Elisha’s dealings with the woman from Shunem are presented in two parallel sections (4:8-2…
Versículo 9
V. 4:9-10 Because the Shunemite woman recognized that Elisha was a true prophet—a holy man of God—sh…
Versículo 11
VI. 4:11-14 Elisha wanted to return some favor to his host. • his servant Gehazi: Gehazi served as an…
Versículo 15
VII. 4:15-16 Cp. similar promises and responses at Gen 18:9-15; Luke 1:6-20.
Versículo 18
VIII. 4:18-20 “My head hurts!” The boy probably suffered a brain aneurysm. The woman’s faith and charac…
Versículo 21
IX. 4:21 laid him on the bed of the man of God: The woman’s action kept her son’s death a secret from…
Versículo 24
X. 4:24-26 Mount Carmel lay about twenty miles northwest of Shunem. The length of the trip and the w…
Versículo 27
XI. 4:27 caught hold of his feet: With this sign of deep respect and supplication, the woman poured o…
Versículo 28
XII. 4:28 The loss of her son undid all the joy she felt at his promised birth and seemed to make that…
Versículo 29
XIII. 4:29 Elisha instructed Gehazi not to talk to anyone along the way, indicating the seriousness and…
Versículo 31
XIV. 4:31 no sign of life: Elisha’s staff held no magical power; only God is the author of life (Acts …
Versículo 33
XV. 4:33 shut the door: Elisha followed the same procedure he had advised the widow to take earlier (…
Versículo 34
16. 4:34-35 lay down on the child’s body: Elisha’s actions and faith in the Lord were similar to Elij…
Versículo 36
17. 4:36-37 Again, Gehazi summoned the woman (4:12, 15), and again, she fell at Elisha’s feet (4:27),…
Versículo 38
18. 4:38 Like Bethel (2:3) and Jericho (2:5, 15), Gilgal was the center for a group of prophets (2:1)…
Versículo 39
19. 4:39-41 The men immediately recognized that the young man’s wild gourds were poisonous; they did …
Versículo 42
20. 4:42-44 grain . . . loaves of barley . . . first grain: This offering was similar to the first of…