The prophet Ezekiel’s book contains strange visions, images, and messages that seem far removed from contemporary life. Yet its message remains very relevant: God will purify his people and live among them forever. Even during the darkest days, God insisted that he would restore his people. This message offered hope to the exiled people of Judah and provides inspiration to all who put their tru…
1Miré, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.
2Y habló al varón vestido de lino, y le dijo: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y entró a vista mía.
3Y los querubines estaban a la mano derecha de la casa cuando este varón entró; y la nube llenaba el atrio de adentro.
4Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del querubín al umbral de la puerta; y la casa fue llena de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria de Jehová.
5Y el estruendo de las alas de los querubines se oía hasta el atrio de afuera, como la voz del Dios Omnipotente cuando habla.
6Aconteció, pues, que al mandar al varón vestido de lino, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró y se paró entre las ruedas.
7Y un querubín extendió su mano de en medio de los querubines al fuego que estaba entre ellos, y tomó de él y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino, el cual lo tomó y salió.
8Y apareció en los querubines la figura de una mano de hombre debajo de sus alas.
9Y miré, y he aquí cuatro ruedas junto a los querubines, junto a cada querubín una rueda; y el aspecto de las ruedas era como de crisólito.
10En cuanto a su apariencia, las cuatro eran de una misma forma, como si estuviera una en medio de otra.
11Cuando andaban, hacia los cuatro frentes andaban; no se volvían cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía la primera, en pos de ella iban; ni se volvían cuando andaban.
12Y todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y las ruedas estaban llenos de ojos alrededor en sus cuatro ruedas.
13A las ruedas, oyéndolo yo, se les gritaba: ¡Rueda!
14Y cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de querubín; la segunda, de hombre; la tercera, cara de león; la cuarta, cara de águila.
15Y se levantaron los querubines; este es el ser viviente que vi en el río Quebar.
16Y cuando andaban los querubines, andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas para levantarse de la tierra, las ruedas tampoco se apartaban de ellos.
17Cuando se paraban ellos, se paraban ellas, y cuando ellos se alzaban, se alzaban con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.
18Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.
19Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.
20Estos eran los mismos seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel junto al río Quebar; y conocí que eran querubines.
21Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y figuras de manos de hombre debajo de sus alas.
22Y la semejanza de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río Quebar, su misma apariencia y su ser; cada uno caminaba derecho hacia adelante.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 10:1-22 The Temple provided an earthly residence where the Lord’s glory could dwell among his peo…
10:1-22 The Temple provided an earthly residence where the Lord’s glory could dwell among his people. This central blessing of the covenant could only be maintained if the people were holy. In the face of their defilement, the Lord abandoned his house, leaving it and the surrounding city vulnerable to the impending assault of the Babylonians.
10:1-2 Almost the same vision of fearsome glory that Ezekiel had seen earlier in Babylonia (ch 1) now appeared to him in the Jerusalem Temple. In a building filled with heavenly symbols, Ezekiel clearly perceived that the living creatures he had seen earlier were cherubim, the enforcers of divine judgment (Gen 3:24). • The burning coals that the priestly figure was instructed to gather showed that the defiled Jerusalem was to be burned by fire, as the city of Sodom had been (see 16:46-50). The implication of the Lord’s abandoning his city was later worked out in history: Several years after this vision, Nebuchadnezzar burned the city of Jerusalem and filled it with corpses.
II
Versículo 3
II. 10:3-22 As if reluctant to leave, the glory of the Lord (10:4) moved slowly and haltingly, by sta…
10:3-22 As if reluctant to leave, the glory of the Lord (10:4) moved slowly and haltingly, by stages. From above the cherubim in the Most Holy Place, it moved to the entrance of the Temple, paused, then hovered above the cherubim (10:18) and moved to the east gate of the courtyard (10:19), where it again paused. The glory of the Lord later left the city altogether (11:23).
III
Versículo 12
III. 10:12 covered with eyes: The elders’ earlier statement that “the Lord doesn’t see us” (8:12) was …
10:12 covered with eyes: The elders’ earlier statement that “the Lord doesn’t see us” (8:12) was foolish and false.
IV
Versículo 19
IV. 10:19-22 From this point on, the city was doomed; God, whose threatening judgment appeared in suc…
10:19-22 From this point on, the city was doomed; God, whose threatening judgment appeared in such fearsome majesty in the opening chapter of Ezekiel, had abandoned it.
Antiguo Testamento
Ezekiel — Capítulo 10
The prophet Ezekiel’s book contains strange visions, images, and messages that seem far removed from contemporary life. Yet its message remains very relevant: God will purify his people and live among them forever. Even during the darkest days, God insisted that he would restore his people. This message offered hope to the exiled people of Judah and provides inspiration to all who put their tru…
Texto — Reina-Valera 1960
1Miré, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.
2Y habló al varón vestido de lino, y le dijo: Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, y llena tus manos de carbones encendidos de entre los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. Y entró a vista mía.
3Y los querubines estaban a la mano derecha de la casa cuando este varón entró; y la nube llenaba el atrio de adentro.
4Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del querubín al umbral de la puerta; y la casa fue llena de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria de Jehová.
5Y el estruendo de las alas de los querubines se oía hasta el atrio de afuera, como la voz del Dios Omnipotente cuando habla.
6Aconteció, pues, que al mandar al varón vestido de lino, diciendo: Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines, él entró y se paró entre las ruedas.
7Y un querubín extendió su mano de en medio de los querubines al fuego que estaba entre ellos, y tomó de él y lo puso en las manos del que estaba vestido de lino, el cual lo tomó y salió.
8Y apareció en los querubines la figura de una mano de hombre debajo de sus alas.
9Y miré, y he aquí cuatro ruedas junto a los querubines, junto a cada querubín una rueda; y el aspecto de las ruedas era como de crisólito.
10En cuanto a su apariencia, las cuatro eran de una misma forma, como si estuviera una en medio de otra.
11Cuando andaban, hacia los cuatro frentes andaban; no se volvían cuando andaban, sino que al lugar adonde se volvía la primera, en pos de ella iban; ni se volvían cuando andaban.
12Y todo su cuerpo, sus espaldas, sus manos, sus alas y las ruedas estaban llenos de ojos alrededor en sus cuatro ruedas.
13A las ruedas, oyéndolo yo, se les gritaba: ¡Rueda!
14Y cada uno tenía cuatro caras. La primera era rostro de querubín; la segunda, de hombre; la tercera, cara de león; la cuarta, cara de águila.
15Y se levantaron los querubines; este es el ser viviente que vi en el río Quebar.
16Y cuando andaban los querubines, andaban las ruedas junto con ellos; y cuando los querubines alzaban sus alas para levantarse de la tierra, las ruedas tampoco se apartaban de ellos.
17Cuando se paraban ellos, se paraban ellas, y cuando ellos se alzaban, se alzaban con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.
18Entonces la gloria de Jehová se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines.
19Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.
20Estos eran los mismos seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel junto al río Quebar; y conocí que eran querubines.
21Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y figuras de manos de hombre debajo de sus alas.
22Y la semejanza de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río Quebar, su misma apariencia y su ser; cada uno caminaba derecho hacia adelante.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 10:1-22 The Temple provided an earthly residence where the Lord’s glory could dwell among his peo…
Versículo 3
II. 10:3-22 As if reluctant to leave, the glory of the Lord (10:4) moved slowly and haltingly, by sta…
Versículo 12
III. 10:12 covered with eyes: The elders’ earlier statement that “the Lord doesn’t see us” (8:12) was …
Versículo 19
IV. 10:19-22 From this point on, the city was doomed; God, whose threatening judgment appeared in suc…