The book of Acts has a central role in the New Testament: It connects Jesus with the emerging Christian community, and the Gospels with the rest of the New Testament. It frames the proclamation of the Christian message in both Jewish and Gentile settings and underscores the key roles of Peter and Paul in the spread of the Good News throughout the Mediterranean. It is the story of a dynamic mess…
2Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán,
3y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré.
4Entonces salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora.
5Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo.
6Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años.
7Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.
8Y le dio el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.
9Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él,
10y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
11Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos.
12Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez.
13Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José.
14Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas.
15Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres;
16los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem.
17Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto,
18hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José.
19Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen.
20En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre.
21Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo.
22Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras.
23Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.
24Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido.
25Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así.
26Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro?
27Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?
28¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio?
29Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.
30Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza.
31Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor:
32Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar.
33Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa.
34Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.
35A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a este lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza.
36Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años.
37Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.
38Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos;
39al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto,
40cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
41Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron.
42Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel?
43Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia.
44Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto.
45El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David.
46Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob.
47Mas Salomón le edificó casa;
48si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta:
49El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo?
50¿No hizo mi mano todas estas cosas?
51¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.
52¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;
53vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
54Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.
55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,
56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.
57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él.
58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.
59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
I
Versículo 1
I. 7:1-53 Stephen responded to the accusations by testifying about his Lord (cp. Luke 21:12-17). Ins…
7:1-53 Stephen responded to the accusations by testifying about his Lord (cp. Luke 21:12-17). Instead of defending himself against their prosecution, he became a witness in God’s prosecution of them, exposing their stubbornness and unfaithfulness to God. Stephen’s recital of Israel’s past reminded them of their repeated rejections of those whom God had sent. • Stephen’s review of Israel’s history has three principal parts, dealing with the work of the patriarchs (Acts 7:2-16), the ministry of Moses (7:17-43), and the role of the Tabernacle and the Temple (7:44-50). Stephen followed up his historical survey with a clear attack on the hard-heartedness of his own people. With a prophetic challenge, he urged them to stop rebelling against the Holy Spirit and turn to God with repentance and faith.
II
Versículo 8
II. 7:8 the covenant of circumcision: See Gen 17:9-14; see also “Circumcision in the New Testament” T…
7:8 the covenant of circumcision: See Gen 17:9-14; see also “Circumcision in the New Testament” Theme Note.
III
Versículo 14
III. 7:14 Compare this figure with the seventy mentioned in the Hebrew text of Gen 46:27. The number s…
7:14 Compare this figure with the seventy mentioned in the Hebrew text of Gen 46:27. The number seventy-five is probably taken from the Septuagint (the Greek translation of the Old Testament) for Gen 46:27. The Septuagint includes three descendants of Ephraim and two of Manasseh at Gen 46:20, making for a total of five more persons, whereas the Hebrew text does not include descendants for Joseph’s sons. The New Testament authors often quote from the Septuagint, which sometimes differs from the Hebrew Masoretic Text.
IV
Versículo 16
IV. 7:16 a certain price: Four hundred pieces of silver, according to Gen 23:16.
7:16 a certain price: Four hundred pieces of silver, according to Gen 23:16.
V
Versículo 37
V. 7:37 This verse quotes Deut 18:15. Moses had prophesied that the Messiah would come, and it had h…
7:37 This verse quotes Deut 18:15. Moses had prophesied that the Messiah would come, and it had happened as Moses said.
VI
Versículo 39
VI. 7:39-40 Just as the ancient Jews had rejected what Moses was saying, now Stephen was speaking to …
7:39-40 Just as the ancient Jews had rejected what Moses was saying, now Stephen was speaking to descendants who were still rejecting God’s deliverers—in this case, Jesus, the ultimate deliverer.
VII
Versículo 42
VII. 7:42-43 This passage quotes Amos 5:25-27 (Greek version) to illustrate how the people of Israel r…
7:42-43 This passage quotes Amos 5:25-27 (Greek version) to illustrate how the people of Israel rebelled against Moses (Acts 7:39-41). Molech was a Canaanite god to whom human sacrifices were offered (Lev 18:21; 20:2-5; 1 Kgs 11:7; 2 Kgs 23:10; Jer 32:35). Rephan, a star god identified with the planet Saturn, was worshiped by the Israelites during their wilderness wanderings.
VIII
Versículo 48
VIII. 7:48-50 One of the charges was that Stephen was speaking against the Temple (cp. 6:14). The leadi…
7:48-50 One of the charges was that Stephen was speaking against the Temple (cp. 6:14). The leading priests and scribes controlled the Temple commerce and had a vital business interest in maintaining their enterprises unhindered (see Luke 19:45-48). That is why these leaders were so worried about the Temple despite the fact that God himself had said that the Most High doesn’t live in temples made by human hands.
IX
Versículo 51
IX. 7:51 Stephen raised the same charge that God had raised against his people in the wilderness: tha…
7:51 Stephen raised the same charge that God had raised against his people in the wilderness: that they were heathen at heart and deaf to the truth, because they were rejecting the gospel and obstinately resisting the Holy Spirit (see Exod 32:9; 33:3; 34:9; Deut 9:6, 13; 31:27; see also Ps 78:8; Zech 7:11-12).
X
Versículo 55
X. 7:55-56 Jesus standing . . . at God’s right hand: Usually Jesus is described as seated in heaven …
7:55-56 Jesus standing . . . at God’s right hand: Usually Jesus is described as seated in heaven at God’s right hand (2:33-34; 5:31; Luke 20:42; 22:69; Rom 8:34; Eph 1:20; Col 3:1; Heb 1:3, 13; 10:12). One possible explanation is that Jesus was welcoming Stephen, the first martyr, to heaven with honor. Stephen had confessed his Lord faithfully on earth, and now his Lord honored his promise to confess his faithful servant in heaven, standing as a witness to defend him (Matt 10:32; Luke 12:8). • the Son of Man standing: Cp. Dan 7:13-14. The Jewish leaders understood that Stephen was speaking of Jesus as the divine Son of Man (Acts 7:57), a title that speaks of Jesus’ power and authority (cp. Rev 1:12-15).
XI
Versículo 57
XI. 7:57 they put their hands over their ears: They believed that the comparison of Jesus to the divi…
7:57 they put their hands over their ears: They believed that the comparison of Jesus to the divine Son of Man (7:56) was horrible blasphemy.
XII
Versículo 58
XII. 7:58 Saul was the Hebrew form, Paul the Greek form of his name (see 13:9).
7:58 Saul was the Hebrew form, Paul the Greek form of his name (see 13:9).
XIII
Versículo 59
XIII. 7:59-60 Stephen’s prayer, Lord, don’t charge them with this sin, is strikingly similar to Jesus’ …
7:59-60 Stephen’s prayer, Lord, don’t charge them with this sin, is strikingly similar to Jesus’ prayer at his crucifixion (Luke 23:34). Jesus clearly taught his followers the importance of both forgiveness (Matt 6:14-15; Mark 11:25; see Luke 11:4; 17:3-4) and prayer (Luke 11:5-10; 18:1-8; see also Acts 1:12-15; 4:23-31; 12:5; Jas 5:16-18). The Lord answered Stephen’s prayer affirmatively in the case of Saul (Acts 9:1-43).
Nuevo Testamento
Acts — Capítulo 7
The book of Acts has a central role in the New Testament: It connects Jesus with the emerging Christian community, and the Gospels with the rest of the New Testament. It frames the proclamation of the Christian message in both Jewish and Gentile settings and underscores the key roles of Peter and Paul in the spread of the Good News throughout the Mediterranean. It is the story of a dynamic mess…
Texto — Reina-Valera 1960
1El sumo sacerdote dijo entonces: ¿Es esto así?
2Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán,
3y le dijo: Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que yo te mostraré.
4Entonces salió de la tierra de los caldeos y habitó en Harán; y de allí, muerto su padre, Dios le trasladó a esta tierra, en la cual vosotros habitáis ahora.
5Y no le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie; pero le prometió que se la daría en posesión, y a su descendencia después de él, cuando él aún no tenía hijo.
6Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años.
7Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.
8Y le dio el pacto de la circuncisión; y así Abraham engendró a Isaac, y le circuncidó al octavo día; e Isaac a Jacob, y Jacob a los doce patriarcas.
9Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él,
10y le libró de todas sus tribulaciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón rey de Egipto, el cual lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
11Vino entonces hambre en toda la tierra de Egipto y de Canaán, y grande tribulación; y nuestros padres no hallaban alimentos.
12Cuando oyó Jacob que había trigo en Egipto, envió a nuestros padres la primera vez.
13Y en la segunda, José se dio a conocer a sus hermanos, y fue manifestado a Faraón el linaje de José.
14Y enviando José, hizo venir a su padre Jacob, y a toda su parentela, en número de setenta y cinco personas.
15Así descendió Jacob a Egipto, donde murió él, y también nuestros padres;
16los cuales fueron trasladados a Siquem, y puestos en el sepulcro que a precio de dinero compró Abraham de los hijos de Hamor en Siquem.
17Pero cuando se acercaba el tiempo de la promesa, que Dios había jurado a Abraham, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto,
18hasta que se levantó en Egipto otro rey que no conocía a José.
19Este rey, usando de astucia con nuestro pueblo, maltrató a nuestros padres, a fin de que expusiesen a la muerte a sus niños, para que no se propagasen.
20En aquel mismo tiempo nació Moisés, y fue agradable a Dios; y fue criado tres meses en casa de su padre.
21Pero siendo expuesto a la muerte, la hija de Faraón le recogió y le crio como a hijo suyo.
22Y fue enseñado Moisés en toda la sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras.
23Cuando hubo cumplido la edad de cuarenta años, le vino al corazón el visitar a sus hermanos, los hijos de Israel.
24Y al ver a uno que era maltratado, lo defendió, e hiriendo al egipcio, vengó al oprimido.
25Pero él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así.
26Y al día siguiente, se presentó a unos de ellos que reñían, y los ponía en paz, diciendo: Varones, hermanos sois, ¿por qué os maltratáis el uno al otro?
27Entonces el que maltrataba a su prójimo le rechazó, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?
28¿Quieres tú matarme, como mataste ayer al egipcio?
29Al oír esta palabra, Moisés huyó, y vivió como extranjero en tierra de Madián, donde engendró dos hijos.
30Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza.
31Entonces Moisés, mirando, se maravilló de la visión; y acercándose para observar, vino a él la voz del Señor:
32Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Y Moisés, temblando, no se atrevía a mirar.
33Y le dijo el Señor: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que estás es tierra santa.
34Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.
35A este Moisés, a quien habían rechazado, diciendo: ¿Quién te ha puesto por gobernante y juez?, a este lo envió Dios como gobernante y libertador por mano del ángel que se le apareció en la zarza.
36Este los sacó, habiendo hecho prodigios y señales en tierra de Egipto, y en el Mar Rojo, y en el desierto por cuarenta años.
37Este Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis.
38Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos;
39al cual nuestros padres no quisieron obedecer, sino que le desecharon, y en sus corazones se volvieron a Egipto,
40cuando dijeron a Aarón: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.
41Entonces hicieron un becerro, y ofrecieron sacrificio al ídolo, y en las obras de sus manos se regocijaron.
42Y Dios se apartó, y los entregó a que rindiesen culto al ejército del cielo; como está escrito en el libro de los profetas: ¿Acaso me ofrecisteis víctimas y sacrificios En el desierto por cuarenta años, casa de Israel?
43Antes bien llevasteis el tabernáculo de Moloc, Y la estrella de vuestro dios Renfán, Figuras que os hicisteis para adorarlas. Os transportaré, pues, más allá de Babilonia.
44Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto.
45El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestros padres, hasta los días de David.
46Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob.
47Mas Salomón le edificó casa;
48si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta:
49El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo?
50¿No hizo mi mano todas estas cosas?
51¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.
52¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores;
53vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis.
54Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.
55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios,
56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios.
57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él.
58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo.
59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu.
60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.
TYNDALE OPEN STUDY NOTES
Versículo 1
I. 7:1-53 Stephen responded to the accusations by testifying about his Lord (cp. Luke 21:12-17). Ins…
Versículo 8
II. 7:8 the covenant of circumcision: See Gen 17:9-14; see also “Circumcision in the New Testament” T…
Versículo 14
III. 7:14 Compare this figure with the seventy mentioned in the Hebrew text of Gen 46:27. The number s…
Versículo 16
IV. 7:16 a certain price: Four hundred pieces of silver, according to Gen 23:16.
Versículo 37
V. 7:37 This verse quotes Deut 18:15. Moses had prophesied that the Messiah would come, and it had h…
Versículo 39
VI. 7:39-40 Just as the ancient Jews had rejected what Moses was saying, now Stephen was speaking to …
Versículo 42
VII. 7:42-43 This passage quotes Amos 5:25-27 (Greek version) to illustrate how the people of Israel r…
Versículo 48
VIII. 7:48-50 One of the charges was that Stephen was speaking against the Temple (cp. 6:14). The leadi…
Versículo 51
IX. 7:51 Stephen raised the same charge that God had raised against his people in the wilderness: tha…
Versículo 55
X. 7:55-56 Jesus standing . . . at God’s right hand: Usually Jesus is described as seated in heaven …
Versículo 57
XI. 7:57 they put their hands over their ears: They believed that the comparison of Jesus to the divi…
Versículo 58
XII. 7:58 Saul was the Hebrew form, Paul the Greek form of his name (see 13:9).
Versículo 59
XIII. 7:59-60 Stephen’s prayer, Lord, don’t charge them with this sin, is strikingly similar to Jesus’ …