The words with which Solomon celebrates this wondrous evidence of the divine favour, entirely coincide with the narrative in Kg1 8:12-21, except that in Ch2 6:5. the actual words of Solomon's speech are more completel…
1Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
2Yo, pues, he edificado una casa de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre.
3Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba en pie.
4Y él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, quien con su mano ha cumplido lo que prometió con su boca a David mi padre, diciendo:
5Desde el día que saqué a mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo Israel.
6Mas a Jerusalén he elegido para que en ella esté mi nombre, y a David he elegido para que esté sobre mi pueblo Israel.
7Y David mi padre tuvo en su corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
8Mas Jehová dijo a David mi padre: Respecto a haber tenido en tu corazón deseo de edificar casa a mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu corazón.
9Pero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa a mi nombre.
10Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues me levanté yo en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
11Y en ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de Jehová que celebró con los hijos de Israel.
12Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos.
13Porque Salomón había hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo, de cinco codos de ancho y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio; y se puso sobre él, se arrodilló delante de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos al cielo, y dijo:
14Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón;
15que has guardado a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; tú lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como se ve en este día.
16Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú has andado delante de mí.
17Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase tu palabra que dijiste a tu siervo David.
18Mas ¿es verdad que Dios habitará con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que he edificado?
19Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh Jehová Dios mío, para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti.
20Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche, sobre el lugar del cual dijiste: Mi nombre estará allí; que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar.
21Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo Israel, cuando en este lugar hicieren oración, que tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada; que oigas y perdones.
22Si alguno pecare contra su prójimo, y se le exigiere juramento, y viniere a jurar ante tu altar en esta casa,
23tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo al darle conforme a su justicia.
24Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante del enemigo por haber prevaricado contra ti, y se convirtiere, y confesare tu nombre, y rogare delante de ti en esta casa,
25tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y les harás volver a la tierra que diste a ellos y a sus padres.
26Si los cielos se cerraren y no hubiere lluvias, por haber pecado contra ti, si oraren a ti hacia este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres,
27tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, que diste por heredad a tu pueblo.
28Si hubiere hambre en la tierra, o si hubiere pestilencia, si hubiere tizoncillo o añublo, langosta o pulgón; o si los sitiaren sus enemigos en la tierra en donde moren; cualquiera plaga o enfermedad que sea;
29toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su dolor en su corazón, si extendiere sus manos hacia esta casa,
30tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón; porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;
31para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieren sobre la faz de la tierra que tú diste a nuestros padres.
32Y también al extranjero que no fuere de tu pueblo Israel, que hubiere venido de lejanas tierras a causa de tu gran nombre y de tu mano poderosa, y de tu brazo extendido, si viniere y orare hacia esta casa,
33tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y harás conforme a todas las cosas por las cuales hubiere clamado a ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman así como tu pueblo Israel, y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo he edificado.
34Si tu pueblo saliere a la guerra contra sus enemigos por el camino que tú les enviares, y oraren a ti hacia esta ciudad que tú elegiste, hacia la casa que he edificado a tu nombre,
35tú oirás desde los cielos su oración y su ruego, y ampararás su causa.
36Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca,
37y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho;
38si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre;
39tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti.
40Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar.
41Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder; oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad.
42Jehová Dios, no rechaces a tu ungido; acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo.
CARL FRIEDRICH KEIL AND FRANZ DELITZSCH OLD TESTAMENT COMMENTARY
I
Versículo 12
I. Solomon's dedicatory prayer likewise corresponds exactly with the account of it given in 1 Kings …
Solomon's dedicatory prayer likewise corresponds exactly with the account of it given in 1 Kings 8:22-53 till near the end (Ch2 6:40-42), where it takes quite a different turn. Besides this, in the introduction (Ch2 6:13) Solomon's position during the prayer is more accurately described, it being there stated that Solomon had caused a high stage (כּיּור, a basin-like elevation) to be erected, which he ascended, and kneeling, spoke the prayer which follows. This fact is not stated in Kg1 8:22, and Then. and Berth. conjecture that it has been dropped out of our text only by mistake. Perhaps so, but it may have been passed over by the author of the books of Kings as a point of subordinate importance. On the contents of the prayer, which begins with the joyful confession that the Lord had fulfilled His promise to David in reference to the building of the temple, and proceeds with a request for a further bestowment of the blessing promised to His people, and a supplication that all prayers made to the Lord in the temple may be heard, see the Com. on Kg1 8:22. The conclusion of the prayer in the Chronicle is different from that in 1 Kings 8. There the last supplication, that the prayers might be heard, is followed by the thought: for they (the Israelites) are Thy people and inheritance; and in the further amplification of this thought the prayer returns to the idea with which it commenced. In the narrative of the Chronicle, on the other hand, the supplications conclude with the general thought (Ch2 6:40): "Now, my God, let, I beseech Thee, Thine eyes be open, and Thine ears attend unto the prayer of this place" (i.e., unto the prayer spoken in this place). There follows, then, the conclusion of the whole prayer - a summons to the Lord (Ch2 6:41.): "And now, Lord God, arise into Thy rest, Thou and the ark of Thy strength; let Thy priests, Lord God, clothe themselves in salvation, and Thy saints rejoice in good! Lord God, turn not away the face of Thine anointed: remember the pious deeds of Thy servant David." הסדים as in Ch2 32:32; Ch2 35:26, and Neh 13:14. On this Thenius remarks, to Kg1 8:53 : "This conclusion is probably authentic, for there is in the text of the prayer, 1 Kings 8, no special expression of dedication, and this the summons to enter into possession of the temple very fittingly supplies. The whole contents of the conclusion are in perfect correspondence with the situation, and, as to form, nothing better could be desired. It can scarcely be thought an arbitrary addition made by the chronicler for no other reason than that the summons spoken of, if taken literally, is irreconcilable with the entrance of the cloud into the temple, of which he has already given us an account." Berth. indeed thinks that it does not thence follow that our conclusion is authentic, and considers it more probable that it was introduced because it appeared more suitable, in place of the somewhat obscure words in Kg1 8:51-53, though not by the author of the Chronicle, and scarcely at an earlier time. The decision on this question can only be arrived at in connection with the question as to the origin of the statements peculiar to the Chronicle contained in Ch2 7:1-3.
If we consider, in the first place, our verses in themselves, they contain no thought which Solomon might not have spoken, and consequently nothing which would tend to show that they are not authentic. It is true that the phrase קשּׁבות אזניך occurs only here and in Ch2 7:15, and again in Psa 130:2, and the noun נוּח instead of מנוּחה is found only in Est 9:16-18 in the form נוח; but even if these two expressions be peculiar to the later time, no further conclusion can be drawn from that, than that the author of the Chronicle has here, as often elsewhere, given the thoughts of his authority in the language of his own time. Nor is the relation in which Ch2 6:41, Ch2 6:42 stand to Psa 132:8-10 a valid proof of the later composition of the conclusion of our prayer. For (a) it is still a question whether our verses have been borrowed from Ps 132, or the verses of the psalm from our passage; and (b) the period when Psa 138:1-8 was written is so doubtful, that some regard it as a Solomonic psalm, while others place it in the post-exilic period. Neither the one nor the other of these questions can be determined on convincing grounds. The appeal to the fact that the chronicler has compounded the hymn in 1 Chron 15 also out of post-exilic psalms proves nothing, for even in that case it is at least doubtful if that be a correct account of the matter. But the further assertion, that the conclusion (Ch2 6:42) resembles Isa 55:3, and that recollections of this passage may have had some effect also on the conclusion (Ch2 6:41), is undoubtedly erroneous, for דויד חסדי in Ch2 6:42 has quite a different meaning from that which it has in Isa 55:3. There דּוד חסדי are the favours granted to David by the Lord; in Ch2 6:42, on the contrary, they are the pious deeds of David, - all that he had done for the raising and advancement of the public worship (see above). The phrase וגו קוּמה, "Arise, O Lord God, into Thy rest," is modelled on the formula which was spoken when the ark was lifted and when it was set down on the journey through the wilderness, which explains both קוּמה and the use of לנוּחך, which is formed after בּנוּחה, Num 10:36. The call to arise into rest is not inconsistent with the fact that the ark had already been brought into the most holy place, for קוּמה has merely the general signification, "to set oneself to anything." The idea is, that God would now take the rest to which the throne of His glory had attained, show Himself to His people from this His throne to be the God of salvation, endue His priests, the guardians of His sanctuary, with salvation, and cause the pious to rejoice in His goodness. בטּוב ישׂמחוּ is generalized in Psa 132:9 into ירנּנוּ. פּני פ השׁב, to turn away the face of any one, i.e., to deny the request, cf. Kg1 2:16.
Antiguo Testamento
2 Chronicles — Capítulo 6
The words with which Solomon celebrates this wondrous evidence of the divine favour, entirely coincide with the narrative in Kg1 8:12-21, except that in Ch2 6:5. the actual words of Solomon's speech are more completel…
Texto — Reina-Valera 1960
1Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
2Yo, pues, he edificado una casa de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre.
3Y volviendo el rey su rostro, bendijo a toda la congregación de Israel; y toda la congregación de Israel estaba en pie.
4Y él dijo: Bendito sea Jehová Dios de Israel, quien con su mano ha cumplido lo que prometió con su boca a David mi padre, diciendo:
5Desde el día que saqué a mi pueblo de la tierra de Egipto, ninguna ciudad he elegido de todas las tribus de Israel para edificar casa donde estuviese mi nombre, ni he escogido varón que fuese príncipe sobre mi pueblo Israel.
6Mas a Jerusalén he elegido para que en ella esté mi nombre, y a David he elegido para que esté sobre mi pueblo Israel.
7Y David mi padre tuvo en su corazón edificar casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
8Mas Jehová dijo a David mi padre: Respecto a haber tenido en tu corazón deseo de edificar casa a mi nombre, bien has hecho en haber tenido esto en tu corazón.
9Pero tú no edificarás la casa, sino tu hijo que saldrá de tus lomos, él edificará casa a mi nombre.
10Y Jehová ha cumplido su palabra que había dicho, pues me levanté yo en lugar de David mi padre, y me he sentado en el trono de Israel, como Jehová había dicho, y he edificado casa al nombre de Jehová Dios de Israel.
11Y en ella he puesto el arca, en la cual está el pacto de Jehová que celebró con los hijos de Israel.
12Se puso luego Salomón delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos.
13Porque Salomón había hecho un estrado de bronce de cinco codos de largo, de cinco codos de ancho y de altura de tres codos, y lo había puesto en medio del atrio; y se puso sobre él, se arrodilló delante de toda la congregación de Israel, y extendió sus manos al cielo, y dijo:
14Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón;
15que has guardado a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; tú lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como se ve en este día.
16Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le has prometido, diciendo: No faltará de ti varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden su camino, andando en mi ley, como tú has andado delante de mí.
17Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase tu palabra que dijiste a tu siervo David.
18Mas ¿es verdad que Dios habitará con el hombre en la tierra? He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que he edificado?
19Mas tú mirarás a la oración de tu siervo, y a su ruego, oh Jehová Dios mío, para oír el clamor y la oración con que tu siervo ora delante de ti.
20Que tus ojos estén abiertos sobre esta casa de día y de noche, sobre el lugar del cual dijiste: Mi nombre estará allí; que oigas la oración con que tu siervo ora en este lugar.
21Asimismo que oigas el ruego de tu siervo, y de tu pueblo Israel, cuando en este lugar hicieren oración, que tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada; que oigas y perdones.
22Si alguno pecare contra su prójimo, y se le exigiere juramento, y viniere a jurar ante tu altar en esta casa,
23tú oirás desde los cielos, y actuarás, y juzgarás a tus siervos, dando la paga al impío, haciendo recaer su proceder sobre su cabeza, y justificando al justo al darle conforme a su justicia.
24Si tu pueblo Israel fuere derrotado delante del enemigo por haber prevaricado contra ti, y se convirtiere, y confesare tu nombre, y rogare delante de ti en esta casa,
25tú oirás desde los cielos, y perdonarás el pecado de tu pueblo Israel, y les harás volver a la tierra que diste a ellos y a sus padres.
26Si los cielos se cerraren y no hubiere lluvias, por haber pecado contra ti, si oraren a ti hacia este lugar, y confesaren tu nombre, y se convirtieren de sus pecados, cuando los afligieres,
27tú los oirás en los cielos, y perdonarás el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, y les enseñarás el buen camino para que anden en él, y darás lluvia sobre tu tierra, que diste por heredad a tu pueblo.
28Si hubiere hambre en la tierra, o si hubiere pestilencia, si hubiere tizoncillo o añublo, langosta o pulgón; o si los sitiaren sus enemigos en la tierra en donde moren; cualquiera plaga o enfermedad que sea;
29toda oración y todo ruego que hiciere cualquier hombre, o todo tu pueblo Israel, cualquiera que conociere su llaga y su dolor en su corazón, si extendiere sus manos hacia esta casa,
30tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y perdonarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, habiendo conocido su corazón; porque solo tú conoces el corazón de los hijos de los hombres;
31para que te teman y anden en tus caminos, todos los días que vivieren sobre la faz de la tierra que tú diste a nuestros padres.
32Y también al extranjero que no fuere de tu pueblo Israel, que hubiere venido de lejanas tierras a causa de tu gran nombre y de tu mano poderosa, y de tu brazo extendido, si viniere y orare hacia esta casa,
33tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y harás conforme a todas las cosas por las cuales hubiere clamado a ti el extranjero; para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, y te teman así como tu pueblo Israel, y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo he edificado.
34Si tu pueblo saliere a la guerra contra sus enemigos por el camino que tú les enviares, y oraren a ti hacia esta ciudad que tú elegiste, hacia la casa que he edificado a tu nombre,
35tú oirás desde los cielos su oración y su ruego, y ampararás su causa.
36Si pecaren contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojares contra ellos, y los entregares delante de sus enemigos, para que los que los tomaren los lleven cautivos a tierra de enemigos, lejos o cerca,
37y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos; si se convirtieren, y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren: Pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho;
38si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre;
39tú oirás desde los cielos, desde el lugar de tu morada, su oración y su ruego, y ampararás su causa, y perdonarás a tu pueblo que pecó contra ti.
40Ahora, pues, oh Dios mío, te ruego que estén abiertos tus ojos y atentos tus oídos a la oración en este lugar.
41Oh Jehová Dios, levántate ahora para habitar en tu reposo, tú y el arca de tu poder; oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación tus sacerdotes, y tus santos se regocijen en tu bondad.
42Jehová Dios, no rechaces a tu ungido; acuérdate de tus misericordias para con David tu siervo.
CARL FRIEDRICH KEIL AND FRANZ DELITZSCH OLD TESTAMENT COMMENTARY
Versículo 12
I. Solomon's dedicatory prayer likewise corresponds exactly with the account of it given in 1 Kings …