INTRODUCTION TO 1 CHRONICLES This and the following book were reckoned by the Jews as one book, as appears by the Masoretic note at the end of the second book, and as is affirmed by Origen (a) and Jerom (b); and they were by the ancients (c) called Chronicles, as they are by us; but they are different from the book of the chronicles of the kings of Israel and Judah, so often mentioned in the pr…
1Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel.
2Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa.
3Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel?
4Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto, Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David.
5Y había en todo Israel un millón cien mil que sacaban espada, y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada.
6Entre estos no fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque la orden del rey era abominable a Joab.
7Asimismo esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.
8Entonces dijo David a Dios: He pecado gravemente al hacer esto; te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.
9Y habló Jehová a Gad, vidente de David, diciendo:
10Ve y habla a David, y dile: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.
11Y viniendo Gad a David, le dijo: Así ha dicho Jehová:
12Escoge para ti: o tres años de hambre, o por tres meses ser derrotado delante de tus enemigos con la espada de tus adversarios, o por tres días la espada de Jehová, esto es, la peste en la tierra, y que el ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos de Israel. Mira, pues, qué responderé al que me ha enviado.
13Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia. Ruego que yo caiga en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas en extremo; pero que no caiga en manos de hombres.
14Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.
15Y envió Jehová el ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró Jehová y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: Basta ya; detén tu mano. El ángel de Jehová estaba junto a la era de Ornán jebuseo.
16Y alzando David sus ojos, vio al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra, con una espada desnuda en su mano, extendida contra Jerusalén. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de cilicio.
17Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no venga la peste sobre tu pueblo.
18Y el ángel de Jehová ordenó a Gad que dijese a David que subiese y construyese un altar a Jehová en la era de Ornán jebuseo.
19Entonces David subió, conforme a la palabra que Gad le había dicho en nombre de Jehová.
20Y volviéndose Ornán, vio al ángel, por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo.
21Y viniendo David a Ornán, miró Ornán, y vio a David; y saliendo de la era, se postró en tierra ante David.
22Entonces dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, para que edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal precio, para que cese la mortandad en el pueblo.
23Y Ornán respondió a David: Tómala para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le parezca; y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para la ofrenda; yo lo doy todo.
24Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.
25Y dio David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos siclos de oro.
26Y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto.
27Entonces Jehová habló al ángel, y este volvió su espada a la vaina.
28Viendo David que Jehová le había oído en la era de Ornán jebuseo, ofreció sacrificios allí.
29Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban entonces en el lugar alto de Gabaón;
30pero David no pudo ir allá a consultar a Dios, porque estaba atemorizado a causa de la espada del ángel de Jehová.
JOHN GILL BIBLE COMMENTARY
I
Versículo 1
I. See Chapter Introduction
See Chapter Introduction
II
Versículo 28
II. At that time when David saw that the Lord had answered him in the threshing floor Of Ornan the Je…
At that time when David saw that the Lord had answered him in the threshing floor Of Ornan the Jebusite,.... The same with Araunah, 2 Samuel 24:16, with some small variation of the letters, and are of the same signification; both signifying the "ornus", as Hillerus (m) observes, the pine tree or ash; see Isaiah 44:14, in whose threshingfloor David now was, and where he had been praying and sacrificing; and God had accepted his prayer, as the Targum, and had answered him, by causing fire to come down on the sacrifice and consume it, and by ordering the angel to put up his sword in its sheath:
then he sacrificed there; again by the priests, and continued to do so, for he had sacrificed there before, 1 Chronicles 21:26 and finding his sacrifices in that place were acceptable, he repeated them, and did not go to Gibeon, as follows.
(m) Onomastic. Sacr. p. 529, 530.
III
Versículo 29
III. For the tabernacle of the Lord, which Moses made,.... Or ordered to be made by the command of God…
For the tabernacle of the Lord, which Moses made,.... Or ordered to be made by the command of God, and according to his direction:
and the altar of burnt offerings, were at that season in the high place at Gibeon; which was four or five miles from Jerusalem, and too far for David to go in that time of extremity; though he must have gone thither to sacrifice, had not the Lord bid him build an altar on the threshingfloor; for there was the altar of burnt offering, on which only, according to the law of Moses, sacrifices were to be offered: this high place is, in the Targum, called the sanctuary, it including, as Kimchi observes, the whole house, the tabernacle, and the altar in it; which had been here, and at Nob, fifty seven years, as the Jewish writers say (n).
(n) Maimon. & Bartenora in Misn. Zebachim, c. 14. sect. 7.
IV
Versículo 30
IV. But David could not go before it to inquire of God,.... Which yet was the proper place to seek th…
But David could not go before it to inquire of God,.... Which yet was the proper place to seek the Lord in: the reason follows:
for he was afraid, because of the sword of the angel of the Lord; which had so terrified him, that he was so weak that he could not go; and he feared that, should he attempt to go, while he was going thither, at such a distance, the angel would make a terrible slaughter in Jerusalem, and therefore he durst not go and leave it; and besides, as the Lord had commanded him to build an altar there, he might fear it would displease him, should he depart from it; and the rather, as hereby he pointed out to him the place where the temple should be built, and sacrifices offered, as appears from what he says in the beginning of the next chapter.
Antiguo Testamento
1 Chronicles — Capítulo 21
INTRODUCTION TO 1 CHRONICLES This and the following book were reckoned by the Jews as one book, as appears by the Masoretic note at the end of the second book, and as is affirmed by Origen (a) and Jerom (b); and they were by the ancients (c) called Chronicles, as they are by us; but they are different from the book of the chronicles of the kings of Israel and Judah, so often mentioned in the pr…
Texto — Reina-Valera 1960
1Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel.
2Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa.
3Y dijo Joab: Añada Jehová a su pueblo cien veces más, rey señor mío; ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿Para qué procura mi señor esto, que será para pecado a Israel?
4Mas la orden del rey pudo más que Joab. Salió, por tanto, Joab, y recorrió todo Israel, y volvió a Jerusalén y dio la cuenta del número del pueblo a David.
5Y había en todo Israel un millón cien mil que sacaban espada, y de Judá cuatrocientos setenta mil hombres que sacaban espada.
6Entre estos no fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque la orden del rey era abominable a Joab.
7Asimismo esto desagradó a Dios, e hirió a Israel.
8Entonces dijo David a Dios: He pecado gravemente al hacer esto; te ruego que quites la iniquidad de tu siervo, porque he hecho muy locamente.
9Y habló Jehová a Gad, vidente de David, diciendo:
10Ve y habla a David, y dile: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.
11Y viniendo Gad a David, le dijo: Así ha dicho Jehová:
12Escoge para ti: o tres años de hambre, o por tres meses ser derrotado delante de tus enemigos con la espada de tus adversarios, o por tres días la espada de Jehová, esto es, la peste en la tierra, y que el ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos de Israel. Mira, pues, qué responderé al que me ha enviado.
13Entonces David dijo a Gad: Estoy en grande angustia. Ruego que yo caiga en la mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas en extremo; pero que no caiga en manos de hombres.
14Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.
15Y envió Jehová el ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando él estaba destruyendo, miró Jehová y se arrepintió de aquel mal, y dijo al ángel que destruía: Basta ya; detén tu mano. El ángel de Jehová estaba junto a la era de Ornán jebuseo.
16Y alzando David sus ojos, vio al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra, con una espada desnuda en su mano, extendida contra Jerusalén. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de cilicio.
17Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no venga la peste sobre tu pueblo.
18Y el ángel de Jehová ordenó a Gad que dijese a David que subiese y construyese un altar a Jehová en la era de Ornán jebuseo.
19Entonces David subió, conforme a la palabra que Gad le había dicho en nombre de Jehová.
20Y volviéndose Ornán, vio al ángel, por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo.
21Y viniendo David a Ornán, miró Ornán, y vio a David; y saliendo de la era, se postró en tierra ante David.
22Entonces dijo David a Ornán: Dame este lugar de la era, para que edifique un altar a Jehová; dámelo por su cabal precio, para que cese la mortandad en el pueblo.
23Y Ornán respondió a David: Tómala para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le parezca; y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para la ofrenda; yo lo doy todo.
24Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.
25Y dio David a Ornán por aquel lugar el peso de seiscientos siclos de oro.
26Y edificó allí David un altar a Jehová, en el que ofreció holocaustos y ofrendas de paz, e invocó a Jehová, quien le respondió por fuego desde los cielos en el altar del holocausto.
27Entonces Jehová habló al ángel, y este volvió su espada a la vaina.
28Viendo David que Jehová le había oído en la era de Ornán jebuseo, ofreció sacrificios allí.
29Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban entonces en el lugar alto de Gabaón;
30pero David no pudo ir allá a consultar a Dios, porque estaba atemorizado a causa de la espada del ángel de Jehová.
JOHN GILL BIBLE COMMENTARY
Versículo 1
I. See Chapter Introduction
Versículo 28
II. At that time when David saw that the Lord had answered him in the threshing floor Of Ornan the Je…
Versículo 29
III. For the tabernacle of the Lord, which Moses made,.... Or ordered to be made by the command of God…
Versículo 30
IV. But David could not go before it to inquire of God,.... Which yet was the proper place to seek th…