ABIMELECH IS MADE KING BY THE SHECHEMITES. (Jdg 9:1-6) Abimelech the son of Jerubbaal went to Shechem--The idolatry which had been stealthily creeping into Israel during the latter years of Gideon was now openly profe…
1Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habló con ellos, y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:
2Yo os ruego que digáis en oídos de todos los de Siquem: ¿Qué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra.
3Y hablaron por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem todas estas palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec, porque decían: Nuestro hermano es.
4Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
5Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos los hijos de Jerobaal, setenta varones, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam el hijo menor de Jerobaal, que se escondió.
6Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y eligieron a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.
7Cuando se lo dijeron a Jotam, fue y se puso en la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz clamó y les dijo: Oídme, varones de Siquem, y así os oiga Dios.
8Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros.
9Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
10Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
11Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles?
12Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros.
13Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
14Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros.
15Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.
16Ahora, pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey a Abimelec, y si habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme a la obra de sus manos
17(porque mi padre peleó por vosotros, y expuso su vida al peligro para libraros de mano de Madián,
18y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habéis matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano);
19si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec, y él goce de vosotros.
20Y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a Abimelec.
21Y escapó Jotam y huyó, y se fue a Beer, y allí se estuvo por miedo de Abimelec su hermano.
22Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años,
23envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec;
24para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos.
25Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado aviso a Abimelec.
26Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem, y los de Siquem pusieron en él su confianza.
27Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñedos, y pisaron la uva e hicieron fiesta; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron a Abimelec.
28Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem, para que nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Servid a los varones de Hamor padre de Siquem; pero ¿por qué le hemos de servir a él?
29Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano, pues yo arrojaría luego a Abimelec, y diría a Abimelec: Aumenta tus ejércitos, y sal.
30Cuando Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendió en ira,
31y envió secretamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y he aquí que están sublevando la ciudad contra ti.
32Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscadas en el campo.
33Y por la mañana al salir el sol madruga y cae sobre la ciudad; y cuando él y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.
34Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías.
35Y Gaal hijo de Ebed salió, y se puso a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
36Y viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres.
37Volvió Gaal a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.
38Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: Quién es Abimelec para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues, ahora, y pelea con él.
39Y Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.
40Mas lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.
41Y Abimelec se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem.
42Aconteció el siguiente día, que el pueblo salió al campo; y fue dado aviso a Abimelec,
43el cual, tomando gente, la repartió en tres compañías, y puso emboscadas en el campo; y cuando miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y se levantó contra ellos y los atacó.
44Porque Abimelec y la compañía que estaba con él acometieron con ímpetu, y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías acometieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.
45Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal.
46Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit.
47Y fue dado aviso a Abimelec, de que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem.
48Entonces subió Abimelec al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelec un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola se la puso sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.
49Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama, y siguieron a Abimelec, y las pusieron junto a la fortaleza, y prendieron fuego con ellas a la fortaleza, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, como unos mil hombres y mujeres.
50Después Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la tomó.
51En medio de aquella ciudad había una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres y las mujeres, y todos los señores de la ciudad; y cerrando tras sí las puertas, se subieron al techo de la torre.
52Y vino Abimelec a la torre, y combatiéndola, llegó hasta la puerta de la torre para prenderle fuego.
53Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo.
54Entonces llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió.
55Y cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.
56Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.
57Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
JAMIESON-FAUSSET-BROWN BIBLE COMMENTARY
I
Versículo 2
I. Whether is better for you, either that all the sons of Jerubbaal, . . . or that one reign over yo…
Whether is better for you, either that all the sons of Jerubbaal, . . . or that one reign over you--a false insinuation, artfully contrived to stir up jealousy and alarm. Gideon had rejected, with abhorrence, the proposal to make himself or any of his family king, and there is no evidence that any of his other sons coveted the title.
II
Versículo 4
II. the house of Baal-berith--either the temple, or the place where this idol was worshipped; Baal-be…
the house of Baal-berith--either the temple, or the place where this idol was worshipped; Baal-berith, "god of the covenant," by invocation of whom the league of cities was formed.
Abimelech hired vain and light persons, which followed him--idle, worthless vagabonds, the scum of society, who had nothing to lose, but much to gain from the success of a revolutionary movement.
III
Versículo 5
III. went unto . . . Ophrah, and slew his brethren i. e., upon one stone--This is the first mention of…
went unto . . . Ophrah, and slew his brethren i. e., upon one stone--This is the first mention of a barbarous atrocity which has, with appalling frequency, been perpetrated in the despotic countries of the East--that of one son of the deceased monarch usurping the throne and hastening to confirm himself in the possession by the massacre of all the natural or legitimate competitors. Abimelech slew his brethren on one stone, either by dashing them from one rock, or sacrificing them on one stone altar, in revenge for the demolition of Baal's altar by their father. This latter view is the more probable, from the Shechemites (Jdg 9:24) aiding in it.
threescore and ten persons--A round number is used, but it is evident that two are wanting to complete that number.
IV
Versículo 6
IV. all the men of Shechem . . ., and all the house of Millo--that is, a mound or rampart, so that th…
all the men of Shechem . . ., and all the house of Millo--that is, a mound or rampart, so that the meaning is, all the men in the house or temple; namely, the priests of Baal.
made Abimelech king, by the plain of the pillar--rather, "by the oak near a raised mound"--so that the ceremony of coronation might be conspicuous to a crowd.
V
Versículo 7
V. JOTHAM BY A PARABLE REPROACHES THEM. (Jdg 9:7-21)
JOTHAM BY A PARABLE REPROACHES THEM. (Jdg 9:7-21)
he . . . stood in the top of mount Gerizim and lifted up his voice--The spot he chose was, like the housetops, the public place of Shechem; and the parable [Jdg 9:8-15] drawn from the rivalry of the various trees was appropriate to the diversified foliage of the valley below. Eastern people are exceedingly fond of parables and use them for conveying reproofs, which they could not give in any other way. The top of Gerizim is not so high in the rear of the town, as it is nearer to the plain. With a little exertion of voice, he could easily have been heard by the people of the city; for the hill so overhangs the valley, that a person from the side or summit would have no difficulty in speaking to listeners at the base. Modern history records a case, in which soldiers on the hill shouted to the people in the city and endeavored to instigate them to an insurrection. There is something about the elastic atmosphere of an Eastern clime which causes it to transmit sound with wonderful celerity and distinctness [HACKETT].
VI
Versículo 13
VI. wine, which cheereth God and man--not certainly in the same manner. God might be said to be "chee…
wine, which cheereth God and man--not certainly in the same manner. God might be said to be "cheered" by it, when the sacrifices were accepted, as He is said also to be honored by oil (Jdg 9:9).
VII
Versículo 21
VII. Joatham . . . went to Beer--the modern village El-Bireh, on the ridge which bounds the northern p…
Joatham . . . went to Beer--the modern village El-Bireh, on the ridge which bounds the northern prospect of Jerusalem.
VIII
Versículo 22
VIII. GAAL'S CONSPIRACY. (Jdg. 9:22-49)
GAAL'S CONSPIRACY. (Jdg. 9:22-49)
When Abimelech had reigned three years--His reign did not, probably at first, extend beyond Shechem; but by stealthy and progressive encroachments he subjected some of the neighboring towns to his sway. None could "reign" in Israel, except by rebellious usurpation; and hence the reign of Abimelech is expressed in the original by a word signifying "despotism," not that which describes the mild and divinely authorized rule of the judge.
IX
Versículo 23
IX. Then God sent an evil spirit between Abimelech and the men of Shechem--In the course of providenc…
Then God sent an evil spirit between Abimelech and the men of Shechem--In the course of providence, jealousy, distrust, secret disaffection, and smothered rebellion appeared among his subjects disappointed and disgusted with his tyranny; and God permitted those disorders to punish the complicated crimes of the royal fratricide and idolatrous usurper.
X
Versículo 26
X. Gaal . . . came with his brethren . . ., and the men of Shechem put their confidence in him--An i…
Gaal . . . came with his brethren . . ., and the men of Shechem put their confidence in him--An insurrection of the original Canaanites, headed by this man, at last broke out in Shechem.
XI
Versículo 28
XI. would to God this people were under my hand--He seems to have been a boastful, impudent, and cowa…
would to God this people were under my hand--He seems to have been a boastful, impudent, and cowardly person, totally unfit to be a leader in a revolutionary crisis. The consequence was that he allowed himself to be drawn into an ambush, was defeated, the city of Shechem destroyed and strewn with salt. The people took refuge in the stronghold, which was set on fire, and all in it perished.
XII
Versículo 50
XII. ABIMELECH SLAIN. (Jdg 9:50-57)
ABIMELECH SLAIN. (Jdg 9:50-57)
Then went Abimelech to Thebez, and encamped against Thebez--now Tubas--not far from Shechem.
XIII
Versículo 51
XIII. all the men and women, . . . gat them up to the top of the tower--The Canaanite forts were genera…
all the men and women, . . . gat them up to the top of the tower--The Canaanite forts were generally mountain fastnesses or keeps, and they often had a strong tower which served as a last refuge. The Assyrian bas-reliefs afford counterparts of the scene here described so vivid and exact, that we might almost suppose them to be representations of the same historic events. The besieged city--the strong tower within--the men and women crowding its battlements--the fire applied to the doors, and even the huge fragments of stone dropping from the hands of one of the garrison on the heads of the assailants, are all well represented to the life--just as they are here described in the narrative of inspired truth [GOSS].
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Antiguo Testamento
Judges — Capítulo 9
ABIMELECH IS MADE KING BY THE SHECHEMITES. (Jdg 9:1-6) Abimelech the son of Jerubbaal went to Shechem--The idolatry which had been stealthily creeping into Israel during the latter years of Gideon was now openly profe…
Texto — Reina-Valera 1960
1Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y habló con ellos, y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:
2Yo os ruego que digáis en oídos de todos los de Siquem: ¿Qué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra.
3Y hablaron por él los hermanos de su madre en oídos de todos los de Siquem todas estas palabras; y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec, porque decían: Nuestro hermano es.
4Y le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
5Y viniendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos los hijos de Jerobaal, setenta varones, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam el hijo menor de Jerobaal, que se escondió.
6Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y eligieron a Abimelec por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.
7Cuando se lo dijeron a Jotam, fue y se puso en la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz clamó y les dijo: Oídme, varones de Siquem, y así os oiga Dios.
8Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina sobre nosotros.
9Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
10Y dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
11Y respondió la higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre los árboles?
12Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros.
13Y la vid les respondió: ¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?
14Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros.
15Y la zarza respondió a los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.
16Ahora, pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey a Abimelec, y si habéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme a la obra de sus manos
17(porque mi padre peleó por vosotros, y expuso su vida al peligro para libraros de mano de Madián,
18y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre, y habéis matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano);
19si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec, y él goce de vosotros.
20Y si no, fuego salga de Abimelec, que consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo, que consuma a Abimelec.
21Y escapó Jotam y huyó, y se fue a Beer, y allí se estuvo por miedo de Abimelec su hermano.
22Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres años,
23envió Dios un mal espíritu entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se levantaron contra Abimelec;
24para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, recayera sobre Abimelec su hermano que los mató, y sobre los hombres de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanos.
25Y los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino; de lo cual fue dado aviso a Abimelec.
26Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos y se pasaron a Siquem, y los de Siquem pusieron en él su confianza.
27Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñedos, y pisaron la uva e hicieron fiesta; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron a Abimelec.
28Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelec, y qué es Siquem, para que nosotros le sirvamos? ¿No es hijo de Jerobaal, y no es Zebul ayudante suyo? Servid a los varones de Hamor padre de Siquem; pero ¿por qué le hemos de servir a él?
29Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano, pues yo arrojaría luego a Abimelec, y diría a Abimelec: Aumenta tus ejércitos, y sal.
30Cuando Zebul gobernador de la ciudad oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendió en ira,
31y envió secretamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem, y he aquí que están sublevando la ciudad contra ti.
32Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscadas en el campo.
33Y por la mañana al salir el sol madruga y cae sobre la ciudad; y cuando él y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión.
34Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías.
35Y Gaal hijo de Ebed salió, y se puso a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
36Y viendo Gaal al pueblo, dijo a Zebul: He allí gente que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres.
37Volvió Gaal a hablar, y dijo: He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa viene por el camino de la encina de los adivinos.
38Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora tu boca con que decías: Quién es Abimelec para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues, ahora, y pelea con él.
39Y Gaal salió delante de los de Siquem, y peleó contra Abimelec.
40Mas lo persiguió Abimelec, y Gaal huyó delante de él; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.
41Y Abimelec se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera a Gaal y a sus hermanos, para que no morasen en Siquem.
42Aconteció el siguiente día, que el pueblo salió al campo; y fue dado aviso a Abimelec,
43el cual, tomando gente, la repartió en tres compañías, y puso emboscadas en el campo; y cuando miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y se levantó contra ellos y los atacó.
44Porque Abimelec y la compañía que estaba con él acometieron con ímpetu, y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías acometieron a todos los que estaban en el campo, y los mataron.
45Y Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, y tomó la ciudad, y mató al pueblo que en ella estaba; y asoló la ciudad, y la sembró de sal.
46Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit.
47Y fue dado aviso a Abimelec, de que estaban reunidos todos los hombres de la torre de Siquem.
48Entonces subió Abimelec al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelec un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola se la puso sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo.
49Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama, y siguieron a Abimelec, y las pusieron junto a la fortaleza, y prendieron fuego con ellas a la fortaleza, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, como unos mil hombres y mujeres.
50Después Abimelec se fue a Tebes, y puso sitio a Tebes, y la tomó.
51En medio de aquella ciudad había una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres y las mujeres, y todos los señores de la ciudad; y cerrando tras sí las puertas, se subieron al techo de la torre.
52Y vino Abimelec a la torre, y combatiéndola, llegó hasta la puerta de la torre para prenderle fuego.
53Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec, y le rompió el cráneo.
54Entonces llamó apresuradamente a su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió.
55Y cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa.
56Así pagó Dios a Abimelec el mal que hizo contra su padre, matando a sus setenta hermanos.
57Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas, y vino sobre ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.
JAMIESON-FAUSSET-BROWN BIBLE COMMENTARY
Versículo 2
I. Whether is better for you, either that all the sons of Jerubbaal, . . . or that one reign over yo…
Versículo 4
II. the house of Baal-berith--either the temple, or the place where this idol was worshipped; Baal-be…
Versículo 5
III. went unto . . . Ophrah, and slew his brethren i. e., upon one stone--This is the first mention of…
Versículo 6
IV. all the men of Shechem . . ., and all the house of Millo--that is, a mound or rampart, so that th…
Versículo 7
V. JOTHAM BY A PARABLE REPROACHES THEM. (Jdg 9:7-21)
Versículo 13
VI. wine, which cheereth God and man--not certainly in the same manner. God might be said to be "chee…
Versículo 21
VII. Joatham . . . went to Beer--the modern village El-Bireh, on the ridge which bounds the northern p…
Versículo 22
VIII. GAAL'S CONSPIRACY. (Jdg. 9:22-49)
Versículo 23
IX. Then God sent an evil spirit between Abimelech and the men of Shechem--In the course of providenc…
Versículo 26
X. Gaal . . . came with his brethren . . ., and the men of Shechem put their confidence in him--An i…
Versículo 28
XI. would to God this people were under my hand--He seems to have been a boastful, impudent, and cowa…
Versículo 50
XII. ABIMELECH SLAIN. (Jdg 9:50-57)
Versículo 51
XIII. all the men and women, . . . gat them up to the top of the tower--The Canaanite forts were genera…