ELISHA PROPHESIES INCREDIBLE PLENTY IN SAMARIA. (2Ki. 7:1-16) Hear ye the word of the Lord--This prediction, though uttered first to the assembled elders, was intimated to the king's messengers, who reported it to Jeh…
1Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.
2Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
3Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?
4Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.
5Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.
6Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.
7Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.
8Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.
9Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.
10Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.
11Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.
12Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
13Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay.
14Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved.
15Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.
16Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.
17Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.
18Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.
19A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
20Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.
JAMIESON-FAUSSET-BROWN BIBLE COMMENTARY
I
Versículo 2
I. a lord on whose hand the king leaned--When an Eastern king walks or stands abroad in the open air…
a lord on whose hand the king leaned--When an Eastern king walks or stands abroad in the open air, he always supports himself on the arm of the highest courtier present.
if the Lord would make windows in heaven--The scoffing infidelity of this remark, which was a sneer against not the prophet only, but the God he served, was justly and signally punished (see Kg2 7:20).
II
Versículo 3
II. there were four leprous men--The account of the sudden raising of the siege and the unexpected su…
there were four leprous men--The account of the sudden raising of the siege and the unexpected supply given to the famishing inhabitants of Samaria, is introduced by a narrative of the visit and discovery, by these poor creatures, of the extraordinary flight of the Syrians.
leprous men at the entering in of the gate--living, perhaps, in some lazar house there (Lev 13:4-6; Num 5:3).
III
Versículo 5
III. they rose up in the twilight--that is, the evening twilight (Kg2 7:12).
they rose up in the twilight--that is, the evening twilight (Kg2 7:12).
the uttermost part of the camp of Syria--that is, the extremity nearest the city.
IV
Versículo 6
IV. the Lord had made the host of the Syrians to hear a noise of chariots--This illusion of the sense…
the Lord had made the host of the Syrians to hear a noise of chariots--This illusion of the sense of hearing, whereby the besiegers imagined the tramp of two armies from opposite quarters, was a great miracle which God wrought directly for the deliverance of His people.
V
Versículo 8
V. these lepers . . . did eat and drink--After they had appeased their hunger and secreted as many v…
these lepers . . . did eat and drink--After they had appeased their hunger and secreted as many valuables as they could carry, their consciences smote them for concealing the discovery and they hastened to publish it in the city.
VI
Versículo 10
VI. horses tied, and asses tied, and the tents as they were--The uniform arrangement of encampments i…
horses tied, and asses tied, and the tents as they were--The uniform arrangement of encampments in the East is to place the tents in the center, while the cattle are picketed all around, as an outer wall of defense; and hence the lepers describe the cattle as the first objects they saw.
VII
Versículo 12
VII. the king . . . said unto his servants, I will now show you what the Syrians have done--Similar st…
the king . . . said unto his servants, I will now show you what the Syrians have done--Similar stratagems have been so often resorted to in the ancient and modern wars of the East that there is no wonder Jehoram's suspicions were awakened. But the scouts, whom he despatched, soon found unmistakable signs of the panic that had struck the enemy and led to a most precipitate flight.
VIII
Versículo 17
VIII. THE UNBELIEVING LORD TRODDEN TO DEATH. (Kg2 7:17-20)
THE UNBELIEVING LORD TRODDEN TO DEATH. (Kg2 7:17-20)
the king appointed the lord on whose hand he leaned,--&c. The news spread like lightning through the city, and was followed, as was natural, by a popular rush to the Syrian camp. To keep order at the gate, the king ordered his minister to keep guard; but the impetuosity of the famishing people could not be resisted. The lord was trodden to death, and Elisha's prophecy in all respects accomplished.
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Antiguo Testamento
2 Kings — Capítulo 7
ELISHA PROPHESIES INCREDIBLE PLENTY IN SAMARIA. (2Ki. 7:1-16) Hear ye the word of the Lord--This prediction, though uttered first to the assembled elders, was intimated to the king's messengers, who reported it to Jeh…
Texto — Reina-Valera 1960
1Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.
2Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
3Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?
4Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.
5Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.
6Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.
7Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.
8Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.
9Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.
10Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.
11Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.
12Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
13Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay.
14Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved.
15Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.
16Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.
17Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.
18Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.
19A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.
20Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.
JAMIESON-FAUSSET-BROWN BIBLE COMMENTARY
Versículo 2
I. a lord on whose hand the king leaned--When an Eastern king walks or stands abroad in the open air…
Versículo 3
II. there were four leprous men--The account of the sudden raising of the siege and the unexpected su…
Versículo 5
III. they rose up in the twilight--that is, the evening twilight (Kg2 7:12).
Versículo 6
IV. the Lord had made the host of the Syrians to hear a noise of chariots--This illusion of the sense…
Versículo 8
V. these lepers . . . did eat and drink--After they had appeased their hunger and secreted as many v…
Versículo 10
VI. horses tied, and asses tied, and the tents as they were--The uniform arrangement of encampments i…
Versículo 12
VII. the king . . . said unto his servants, I will now show you what the Syrians have done--Similar st…
Versículo 17
VIII. THE UNBELIEVING LORD TRODDEN TO DEATH. (Kg2 7:17-20)